Virus del Nilo Occidental en Italia

Roma, 27 jul- Desde finales de junio hasta hoy suman 10 las personas infestadas por el virus del Nilo Occidental (VNO) en la nororiental región italiana de Véneto.
Solo uno de los enfermos clasifica como grave, con un cuadro clínico que podría evolucionar a encefalitis, según medios locales que destacan declaraciones del consejero regional de la Salud, Luca Coletto, sobre la activación de la red de vigilancia, monitoreo e intervenciones.

Todos los casos con síntomas atribuibles a VNO, enfermedad transmitida por mosquitos del género Culex, son atendidos con especial cuidados en las salas de emergencia del hospital, señaló Coletto y precisó que ante la ‘más mínima duda se realizan las pruebas y se aplica el tratamiento necesario’.

Los ciudadanos, añadió, pueden contribuir de manera decisiva en la prevención de la proliferación de mosquitos evitando el abandono de objetos donde el agua de lluvia pueda acumularse y cubrir herméticamente los recipientes de almacenamiento del líquido.

El 12 de junio pasado, veneziatoday.it informó que a partir de un plan regional existente desde 2010, el sistema de vigilancia integrada de las enfermedades transmitidas por vectores, detectó el primer positivo del virus en una trampa de mosquitos situada en el municipio de Villa Bartolomea, en Verona.

Días después fueron localizados otros positivos en las provincias de Treviso y Venecia, y el 26 de junio se confirmó a nivel de laboratorio el primer caso de 2018, en una persona residente en Polesella, provincia de Rovigo.

Epicentro, portal de Epidemiología para la Salud Publica, define este mal como un virus de la familia Flaviviridae aislado por primera vez en 1937.

Alrededor del 80 por ciento de los enfermos son asintomáticos, mientras el 20 por ciento restante padece síntomas leves como fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, inflamación de ganglios linfáticos y erupciones en la piel.

El propio sitio destaca que los síntomas más graves se producen en más menos el uno por ciento de las personas infestadas -proporción de uno a 150 casos- y pueden padecer fiebre alta, fuertes dolores de cabeza, debilidad muscular, desorientación, temblores, alteraciones visuales, estupor, convulsiones y hasta parálisis y coma.

En los casos más graves, alrededor de uno de cada mil, el virus puede causar encefalitis letal.

Contra ese mal no existe una vacuna y la prevención hasta ahora se reduce a evitar la picadura del vector y su propagación.

La Organización Mundial de la Salud la define como una enfermedad mortal del sistema nervioso, más común en África, Europa, el Oriente Medio, América del Norte y Asia occidental y se mantiene a través de un ciclo de transmisión cuando los mosquitos pican a aves infestadas y luego transmiten el mal a los seres humanos y otros mamíferos, según informó Prensa Latina

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