Venezuela: los tambores de guerra se vuelven a sentir

La Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela (ANC) anunció este jueves la creación de una comisión, que investigará a los traidores que buscan una invasión por fuerzas militares extranjeras. El anuncio ocurre luego de conocerse las revelaciones sobre los planes de intervenir a Venezuela por parte de Estados Unidos.

Hay un refrán que anuncia las casualidades no existen. Todo ocurre por un motivo y buscando un resultado en particular. Precisamente cuando Venezuela celebra los 207 años de su independencia, los tambores de guerra se vuelven a sentir. La nación suramericana  no ha sufrido una guerra económica por gusto,  no ha enfrentado cercos y ataques mediáticos de la nada.

Todo es parte de un proceso donde el estadio superior es ocupar el país desde afuera. Sin embargo, la intención siempre ha sido intervenir en nombre de la democracia cuando ya el gobierno estuviera en una total desestabilización. Es decir, Estados Unidos intervendría como siempre lo hacen para poner orden en la situación. Eso no ha sucedido así. Han aplicado todos los formatos posibles a la tierra bolivariana, pero el gobierno ha sabido reconfigurarse y continuar con su proceso soberano.

Por eso no es de extrañar para muchos las recientes revelaciones de la agencia Asociated Press que publicó hace unos días cómo Donald Trump consideró la posibilidad real de intervenir militarmente en Venezuela. El hecho ocurrió durante una reunión en el despacho oval en agosto del año pasado, según informó una fuente en calidad de anonimato.

Pero si miramos los hechos de los últimos meses, esto no es nada nuevo. En septiembre, durante la Asamblea General de la ONU, Trump volvió sobre el tema en una cena privada con Santos y otros tres aliados latinoamericanos ante la mirada de asombro de quienes lo escuchaban.

Se dice que los asesores de Trump le aconsejaron en aquel momento no tomar como factible la intervención militar en Venezuela porque no tendría el apoyo de ningún país en América Latina, incluyendo los gobiernos de derecha.

Ahora lo niegan desde la Casa Blanca, un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de  Estados Unidos afirmó el jueves que Washington seguirá considerando “todas las opciones que tiene disponibles”, incluida la de una agresión militar como una de muchas herramientas disponibles contra el Gobierno de Venezuela.

Desde Caracas, el gobierno ha dejado claro que responderán a una intervención con toda la potencia de sus fuerzas militares y se convertirán en otro Vietnam para Estados Unidos, es decir en otra derrota. Más allá del poderío militar de Estados Unidos, atacar a Venezuela no es una acción inteligente.

Sería una intervención militar en América Latina, donde a su vez intervendrían los aliados al punto de convertirse en un conflicto internacional. Esperemos que Trump escuche a sus asesores, y actúe en consecuencia porque como ya dije las casualidades no existen y cada acción tendrá su consecuencia para todas las partes.

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