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Elecciones de medio término: Trump herido pero no muerto

Elecciones de medio término: Trump herido pero no muerto

El martes le comentaba de los escenarios probables mientras los estadounidenses votaban por un nuevo Congreso y hoy se impone la interpretación de los hechos.
Se cumplió el pronóstico, tanto de los sondeos como de la tendencia histórica en ese país: es común que los presidentes gobiernen alguno de sus mandatos con alguna de las cámaras en contra.

Esto, como ya habrá podido escuchar en informaciones previas, o suponer si es un seguidor de la política, se traduce en división que obliga a pactos, a negociaciones duras para poder poner en práctica las nuevas legislaciones.
No podrá Donald Trump deshacer a su antojo, no habrá comodidad, aunque vale recordar, que su dominio legislativo hasta el momento también le puso trabas a algunas de sus banderas de campaña, haciendo que se convirtieran en promesas rotas: el muro, el Trumpcare que sustituía al Obamacare, la reforma migratoria en los duros y xenófobos términos del magnate, por citar los proyectos más polémicos.

En parlamentos bicamerales, el Senado siempre es el grupo fuerte

Solo que vale aclarar, que en parlamentos bicamerales, el Senado siempre es el grupo fuerte, el de más poder y ese sigue siendo rojo Trump, incluso con más escaños a favor, claro que también con sus matices, porque bien es sabido que dentro del partido republicano hay discrepancias con el personaje poco convencional que ejecuta y manda, no es todo lo ortodoxo y tradicional que esperarían los suyos, pero ha funcionado al fin y al cabo para buena parte de los intereses partidistas.
Es así que el presidente grita victoria, cuando ha sufrido un revés, que no significa en lo absoluto que se le cierren las puertas a la reelección. Sigue siendo el candidato fuerte hasta el momento.
Porque los demócratas tienen ahora un período corto para potenciar a su figura y hacerla competitiva, en una nación que demostró que las extravagancias de su líder no están tan divorciadas de la idiosincrasia de un porciento elevado del electorado, sobre todo del que más responsabilidad y compromiso con la política tiene.

Trump destituye al Fiscal General por la investigación de la Trama Rusa

Fíjese si el panorama no están color de rosa para demócratas ni tan terrible para rojo, que cuando podría comenzar a revivirse la posibilidad de impechment si los ahora mayoría en la cámara baja se lo propusieran, acaba de renunciar el Fiscal General, el mismo que intentaba hacer progresar la investigación sobre la trama rusa que afecta la imagen de Trump, y resulta que ahora, su sustituto interino es un detractor de esta indagación. Sumamos esta simpatía del nuevo fiscal a la cómoda situación en la Corte Suprema y el camino está servido para un Trump para rato.
Guerra partidista aparte, hubo hitos en estos comicios: una oleada femenina entrando al Congreso, nuevos rostros que evidencia pluralidad religiosa, étnica y de orientación sexual jamás vista; en otras palabras, gay, estrellas de rock, musulmanes, afroamericanos coexistiendo con feroces conservadores, intentado marcar la diferencia y enrumbar la ley.

Trump continuará su política contra Cuba

En el caso que pudiera ocupar más a Cuba, la Florida, se demostró que el tema anticubano no fue el que marcó la pauta, que no significa tampoco que la hostilidad haya llegado a su fin, porque las posiciones contra La Habana siguen sobre la mesa de más cercanos a Trump.
Es cierto que dos de los tres aspirantes de origen cubano al Congreso, se quedaron vestidos y sin estrenar. Pero el Estado siguió en manos republicanas.
Simplistamente, no hay un claro vencedor. Hay una polarización bastante aguda. Y donde se dio un paso se deshicieron dos.
Superado el medio término, la hora de la verdad llegará en 2020.

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