El Templete, un sitio histórico en el corazón de La Habana

Este lunes se conmemoran 190 años de la inauguración de una de las edificaciones más famosas de La Habana: EL TEMPLETE.
Este pequeño monumento dórico fue construido en el lugar donde, según la tradición, se celebró la primera misa y el primer cabildo de San Cristóbal de La Habana.

Fue decorado interiormente con tres murales del pintor francés Juan Bautista Vermay, quien fuera fundador de la Escuela de San Alejandro.
Aquí cada año, en la conmemoración de la villa y alrededor de la ceiba, tienen lugar los festejos que la tradición no ha dejado morir, resistiéndose al tiempo.

Fue una obra del ingeniero Antonio María de la Torre. Sobre ello Eusebio Leal Spengler, historiador de la capital cubana ha dicho: “Entonces, por eso, el pintor de El Templete, acogiendo esa tradición, pone la elección del primer alcalde en este lugar, y al mismo tiempo, enfrente, el segundo acto –el acto civil y el acto religioso–, la primera misa que se celebra en El Templete; esta es la primera misa, que podríamos llamar el bautismo de la ciudad, ¡el bautismo de la ciudad!”

La ceiba está directamente vinculada como símbolo de la ceremonia fundacional de la otrora villa San Cristóbal de La Habana, y allí tiene lugar una ceremonia y los asistentes a dicha actividad por lo regular le dan tres vueltas en silencio a la ceiba mientras piden un deseo.
Cada 15 de noviembre, hacia la medianoche, los habaneros van al Templete para festejar un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad. Al llegar dan tres vueltas a la ceiba y piden un deseo./Foto:Radio Metropolitana

Una urna de mármol con los restos del pintor francés Juan Bautista Vermay y de su esposa, así como tres lienzos del artista y un busto de mármol de Cristóbal Colón, descansan en este histórico sitio habanero; todo esto rodeado de un pequeño jardín, una edificación con la forma de un singular templo dórico y una ceiba lozana que reina allí.

Fuera del templo aparece una antigua columna llamada de Cajigal por ser el apellido del gobernador Francisco Cajigal de la Vega, quien mandó a construirla en 1754, al morir la ceiba que marcaba el sitio donde se estima fuera fundada la villa de San Cristóbal de La Habana. Esta columna sostiene la Virgen del Pilar, patrona de los navegantes españoles.

En su base como adorno se encuentra un busto de mármol del Adelantado Don Hernando de Soto, primer gobernador de la villa de La Habana.

Otra de las características específicas del monumento el Templete es que mide doce varas de frente y ocho y media por los dos costados, así como 11 de alto. Está compuesto de un arquitrabe de seis columnas de capiteles dóricos y zócalos áticos y cuatro pilastras en los costados, con otros adornos. El pavimento es de mármol blanco.

¿Cómo salvar una ceiba?

Con el paso del tiempo la primera ceiba bajo cuyo follaje se efectuó la primera misa y el primer cabildo, desapareció. Por eso, entre los años 1755 y 1757, se sembraron tres alrededores del sitio donde ella había estado ubicada. Dos de las nuevas plantas terminaron secándose y la tercera fue talada en el año 1827 para facilitar la construcción de El Templete. En 1828, otras tres ceibas fueron plantadas. De esas solo una logró sobrevivir a su suerte hasta el año 1960, lo que se traduce en 131 años. En el mes de agosto de 1959 se hicieron esfuerzos para tratar de salvar la centenaria ceiba.

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