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Cuba es referente de la seguridad alimentaria en América Latina, afima representante de la FAO

Cuba es referente de la seguridad alimentaria en América Latina, afima representante de la FAO

«El primer paso de un país para erradicar el hambre es el compromiso político que este tenga para combatir ese flagelo. Y sin duda Cuba tiene este compromiso», apuntó el Sr. Marcelo Resende, representante de la Organización de Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura (FAO) en entrevista concedida al diario Granma de Cuba.

Hoy nuestro país, dijo, es un referente de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. Durante tres bienios, la Isla se ha mantenido entre los países con una de las más bajas tasas de personas subalimentadas (menos del 2,5 %), con lo cual continúa cumpliendo las metas relativas al hambre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), y de la Cumbre Mundial de la Alimentación.

«Es un ejemplo para el mundo de lo que puede lograrse, pues aún siendo un país bloqueado económicamente y con una fuerte dependencia de las importaciones, el hambre no representa un problema, si bien hay que estar pendientes como en todas partes del planeta de los grupos más vulnerables como ancianos y niños», refirió Resende.

«Cuba tiene políticas públicas, instrumentos y mecanismos, un excelente sistema de salud, con acompañamiento a la lactancia materna y vigilancia nutricional, que demuestran que esta ha sido un área prioritaria de atención desde el Estado cubano».

Asimismo, mencionó la importancia del compromiso manifestado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Raúl Castro Ruz, y desde antes por un Fidel «visionario», para promover la seguridad y soberanía alimentaria en el campo, en el sistema agrícola, con vistas a ampliar la producción.

«Cuba es una Isla con restricciones climáticas, como sequías, huracanes, pero a pesar de ello sigue con mucha voluntad política adelante con esta tarea», comentó el representante.

No obstante, mencionó, si por una parte Cuba promovió la seguridad alimentaria, no puede perderse de vista que los índices de obesidad han ido en aumento, de un 19,2 % en el 2005, hasta llegar al 25,5 % en el 2014. Ello es producto de un alto consumo de grasas, carbohidratos, azúcares y representa un reto para el sistema de salud y la sociedad en general.

No es para nada un caso particular de Cuba, señaló el entrevistado, sino que la obesidad constituye una grave epidemia en la región y el mundo.

En el Caribe el país con mayor obesidad es Bahamas, con un 31,6 %. Ante esto, tanto las autoridades como el sector científico impulsan diversas acciones educativas para intervenir en el fenómeno de manera integral, desde la embarazada, incluyendo las edades más tempranas, tanto en el ámbito escolar, como en la familia o el espacio comunitario.

Conferencia regional de la FAO: agenda decisiva

Justamente muchos de estos temas serán el centro de la 35 Conferencia Regional de la FAO, la cual se celebrará del 5 al 8 de marzo, en Jamaica.

«Allí los 33 países miembros de la FAO en la región trabajarán en una agenda para frenar al alza del hambre y la malnutrición, el sobrepeso y la obesidad, construir un futuro sin pobreza rural y transformar la agricultura para que sea sostenible y resiliente al cambio climático», puntualizó Resende.

«Más de 800 millones de personas en el mundo padecen hambre. Por primera vez en dos décadas, el hambre ha vuelto a crecer en América Latina y el Caribe. Entre el 2015 y el 2016, el hambre aumentó en 2,4 millones de personas, alcanzando un total de 42,5 millones. Sin un impulso inmediato, y a gran escala, la región no podrá alcanzar la meta del Objetivo de Desarrollo Sostenible: Hambre Cero al año 2030.

La Conferencia Regional de la FAO es una oportunidad única para que los países impulsen cambios sustantivos en su seguridad alimentaria a través de mejores políticas públicas. Porque el hambre en la región no es producto de la falta de alimentos, se trata de un problema de acceso a ellos. Por ende, su solución es política: se trata de convertir la seguridad alimentaria en una política de Estado», apuntó el representante.

Por otra parte, la obesidad se ha convertido en una epidemia que amenaza la vida de millones de personas, también en la región, donde más personas mueren a causa de la obesidad que producto de homicidios. «La obesidad no solo es alta, sino que está creciendo. En todos los países y en todos los sectores sociales».

De ahí que la Conferencia Regional de la FAO fomentará alianzas entre todos los actores del sistema alimentario, para transformarlo y garantizar una alimentación sana, balanceada y nutritiva para todos.

Acabar con la pobreza rural es otro de los puntos de la ambiciosa agenda.

En ese sentido, el entrevistado explicó que casi la mitad de los habitantes rurales de la región son pobres. En los últimos años, el ritmo de reducción de la pobreza rural ha retrocedido en la región, una señal preocupante que coincide con el aumento del hambre.

Otra de las inquietudes es que con el aumento del hambre y la obesidad, la agricultura familiar y la pesca artesanal se vuelven más valiosas que nunca: sus alimentos frescos, nutritivos y diversos pueden reemplazar a los alimentos altamente procesados que han invadido la región.

Además, las mujeres de la región sufren múltiples y variadas inequidades: tienen menos tierra, su autonomía económica y acceso a recursos es reducida y sufren discriminación y violencia. «Durante la Conferencia, los países miembros de la FAO compartirán sus estrategias y políticas para incrementar el empoderamiento y la autonomía económica de las mujeres rurales y alcanzar las metas de igualdad de género de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Igualmente se promoverán sistemas agroalimentarios inclusivos. No se podrá derrotar el hambre sin sistemas alimentarios inclusivos, que promuevan un comercio justo y una producción socialmente responsable que integre a los pobres rurales, a los miembros de los pueblos indígenas, a los jóvenes y a las mujeres rurales».

Asimismo, constituye una prioridad impulsar una agricultura sostenible y resiliente al cambio climático. «Debemos producir más, pero disminuyendo las emisiones de gases de efecto invernadero y desarrollando prácticas sostenibles para adaptar los sistemas productivos a las nuevas condiciones climáticas, conservando y usando de una forma mucho más eficiente la energía, los suelos, el agua, los recursos marinos, los bosques y la biodiversidad».

Compromiso político para erradicar el hambre

CUBA, 22 de febrero de 2018.- «El primer paso de un país para erradicar el hambre es el compromiso político que este tenga para combatir ese flagelo. Y sin duda Cuba tiene este compromiso», apuntó a Granma el Sr. Marcelo Resende, representante de la Organización de Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Cuba.

Y cada una de estas metas, dijo Resende, tiene como pilar el de una «nueva FAO, descentralizada, más cerca de los países y lo local, para avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La FAO ha impulsado un ambicioso proceso de descentralización para enfrentar los nuevos desafíos de la alimentación, la agricultura y el desarrollo rural. Esto le ha permitido fortalecer sus oficinas subregionales y nacionales y estar más cerca de sus países, ahorrando costos y mejorando sus resultados e impactos».

La Organización de Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura (FAO) arriban el próximo día 28 de febrero a sus cuatro décadas de representación en Cuba, con un impacto positivo en la amplia cooperación desarrollada con sus contrapartes en la Isla, en temas tan medulares como la resiliencia frente al cambio climático, impulsar la intensificación sostenible de la producción agrícola y potenciar el empoderamiento de la mujer y de los jóvenes en el sector rural.

Además, FAO brindó ayuda para la recuperación después de desastres naturales, en particular huracanes, en muchas ocasiones y ha centrado la asistencia técnica en el país en todos estos años, en potenciar la investigación, organización y el desarrollo de los sectores pesquero y forestal, en el manejo sostenible de tierras y aguas, la sanidad vegetal y animal y la creación de capacidades en materia de nutrición y de acceso a tecnologías de producción de los alimentos.

Para Marcelo Resende es un honor arribar a «los 40 años de la representación en Cuba, uno de los países fundadores de la FAO», expresó. (Cubaminrex-Granma)

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