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Pruebas de ingreso: entre repasos intensivos y maratones finalistas

Pruebas de ingreso: entre repasos intensivos y maratones finalistas

Esta semana más de 45 mil estudiantes concluyeron los exámenes de 12 grado, último escalón para graduarse de la enseñanza media, y llenaron las boletas para solicitar carreras universitarias. El cronograma evaluativo ya está marcado: los días 3, 8 y 11 de mayo, son las fechas pautadas para Matemática, Español e Historia, respectivamente.

En los pre-universitarios se habla de repasos intensivos, guías temáticas, algunos alumnos doblan las jornadas con los maestros repasadores que en horario extra clases complementan o cubren los contenidos necesarios para el ingreso. ¿Por qué es necesario ese maratón finalista?

Acaso responde a la incertidumbre sobre la solidez de los conocimientos asimilados durante la trayectoria académica. Metodólogos informaron que la principal preocupación radica en que los alumnos, en muchos casos, no se sienten preparados para superar los exámenes de ingreso.

Entre los motivos señalan la carencia de profesores, lo que implica que se dejen de impartir contenidos o que se haga de forma acelerada cuando aparece un sustituto; la calidad en la preparación del claustro y la efectividad de la escuela cubana para formar alumnos capaces de estudiar con conciencia y no sólo para aprobar cierto examen. ¿Qué ha hecho el Ministerio de Educación al respecto?

Directivos nacionales declararon a la prensa que se han tomado las siguientes medidas: en primer lugar y aunque no es la solución definitiva, se garantiza que el doce grado tenga la cobertura total de profesores, esos docentes reciben un adiestramiento metodológico diferenciado que les da herramientas para profundizar en la preparación curricular de los aspirantes a la educación superior.

Está orientada la adecuación del horario lectivo para que los alumnos con menos rendimiento reciban más horas de repasos. Desde el mes de enero se imparten tele clases con los contenidos específicos que se evaluarán en los exámenes, los repasos en las escuelas se organizan a partir de las dudas de los alumnos lo que permite una atención individual a las deficiencias.

De uso tan común para nuestros adolescentes, en formato digital se pueden obtener en el sitio oficial www.cubaeduca.cu una serie de materiales que incluyen los temarios de ingreso de los cursos anteriores. Los efectos de la puesta en práctica de esas medidas, en los últimos cinco años, son evidentes.

Por ejemplo: se ha reducido el número de estudiantes descalificados por errores ortográficos, los resultados en Matemática han ascendido, mientras que en Historia de Cuba han decrecido. En esta etapa también importante la selección de las carreras.

La satisfacción o interés real que tenga el estudiante por determinado campo dependerá de la formación vocacional, previa al momento de elegir, esa preparación es responsabilidad de la escuela y también de los padres, y es precisamente una de las áreas donde el Ministerio de Educación reconoce que existen deficiencias significativas que implican el descontento o la desorientación del alumno a la hora de definir su futura profesión.

En ese sentido lo único seguro es que para cada estudiante de bachillerato hay una plaza en la Educación Superior. Sin embargo, en el curso anterior el plan de plazas solo se cumplió en un 80 por ciento, lo que evidencia que en ocasiones las ofertas a la que pueden aspirar algunos no son de su interés.

Otro dato revelador es que el 94 por ciento de los estudiantes de pre de ciencias exactas accede a la Educación Superior. Esa cifra demuestra que el estudio y la calidad de los profesores son los factores decisivos para que los bachilleres cumplan el objetivo con el que muchos padres sueñan: ver a nuestros adolescentes convertidos en universitarios y luego en profesionales, que participen y contribuyan al futuro de la familia y al proyecto de país que entre todos intentamos construir.

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