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Reconversión monetaria en Venezuela: una medida necesaria

Reconversión monetaria en Venezuela: una medida necesaria

El problema del momento para Venezuela, al menos el que le cuelgan en los medios de comunicación es la «oleada migratoria», ya usted lo veía.

Sin embargo, hay una realidad poco explicada y compleja que intenta revertir una de las principales causas de un éxodo que es cierto, pero que indudablemente también ha sido manipulado hasta la saciedad con fines politiqueros, fíjese que ni siquiera digo políticos. Me refiero a la reconversión monetaria. Una medida, que no la única, adoptada por el gobierno de Nicolás Maduro para ponerle un freno a una hiperinflación que se sale de todo margen, Caracas lidera el ranking mundial.

No pretendo entrar en demasiados números ni particularidades que solo entenderían economistas, pero sí una visión general para que se entienda el fenómeno que también está siendo contado a medias.

¿Qué significa que haya inflación?

Que tu dinero vale absolutamente nada porque los precios son tan elevados que para comprar un producto, el más insignificante y pequeño se necesitan maletas de efectivo, y no estoy exagerando.

Sucedió en Venezuela hasta ayer, como quien dice. Se había entrado en una espiral: el ejecutivo aumentaba los salarios, pero de nada servía porque los precios se duplicaban y triplicaban, precios que fijaba el sector privado porque allí la mayoría de los servicios no pertenecen al Estado, y de esa manera se ejercía la presión para hacer reventar la gestión que los empresarios de derechos rechazan.

Y así, se obtenía un exceso de papel moneda en la calle, que era eso, papel, sin ningún respaldo productivo o de recursos.

¿Por qué se llegó a esto?

Es cierto que la llamada y antes descrita guerra económica tuvo mucha culpa, pero el detonante fue la caída de los precios del petróleo en un país que jamás logró revertir, en todos sus años de transformaciones, la dependencia extrema de este bien.

No ha habido manera de salir de la monoproducción, solo se extrae y se vende petróleo, ni siquiera se consume porque la energía es proveniente del agua, otro recurso en abundancia.

Y el resto de los productos son importados. Mientras el barril rozaba los 100 dólares, todo era abundancia, cuando decayó a mínimos históricos, dígase sobre los 30 dólares, la economía se estremeció desde los cimientos.

Y el país pretendió seguir gastando dinero en misiones sociales que le dieron la victoria al chavismo por más de una década.

¿Dinero de dónde? Demasiada deuda y comenzó el declive

Ahora la pregunta es si el bolívar soberano, que sustituye al bolívar fuerte, que en su momento fue una moneda también reconvertida por Chávez, es la solución.

Hay 5 ceros de menos.

o que ayer costaba 1,37 millones, por ejemplo un kilo de pollo, hoy cuesta poco más de 13 bolívares soberanos. Los monederos y billeteras vuelven a ser útiles para sus propósitos diseñados.

Pero la incertidumbre viene del respaldo a esa nueva emisión monetaria, que de manera inédita está anclada a una criptomoneda, dinero virtual, y éste a su vez está ligado al petróleo.

Venezuela tiene enormes reservas comprobadas y la cotización del crudo ha mejorado

Si bien Venezuela tiene enormes reservas comprobadas y la cotización del crudo ha mejorado, resulta un arma de doble filo.
Tener una nueva moneda, que conlleva a nuevos topes salariares, fiscales, tributarios, no es la varita mágica pero es un comienzo necesario.

Hay medidas todavía por tomar y que serán dolorosas al bolsillo. Hay que terminar se subir el precio de la gasolina en un país donde es más barata que el agua, se está empezando.

Frenar en alguna medida el gasto social. Aumentar la producción nacional y diversificar la economía son los grandes pendientes.

Teniendo en cuenta que pueden venir más sanciones internacionales y domésticas de una oposición demasiado tranquila por el momento.

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