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¿Qué pretende Cuba con la energía renovable?

¿Qué pretende Cuba con la energía renovable?

¿Es posible llegar al 2030 con el 24 % de la energía del país generada mediante fuentes renovables de energía (FRE)? La pregunta surgió durante los debates de la Comisión de Industria, Construcción y Energía de la Asamblea Nacional, que analizó la política para el desarrollo sostenible de esas fuentes y la Empresa Eléctrica de Cuba.

La transformación de la matriz energética del país no es solo una necesidad para disminuir los consumos de combustible y, como consecuencia, la erogación de divisas por este concepto; se trata además de una alternativa que resulta beneficiosa para el medio ambiente.

Por tal razón, para Cuba constituye una prioridad refrendada en los documentos rectores emanados del 7mo. Congreso del Partido, y se ha trabajado duro en el proceso de inversiones, no ya de cara al 2030, sino para adelantar en lo posible, en el 2021, muchos de los resultados que se esperan.

Al respecto informó a los diputados Alfredo López, ministro de Energía y Minas, en presencia del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, miembro del Buró Político del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Al término del 2017, explicó, se encuentran operativos 87,5 MW de potencia, distribuidos entre las diferentes fuentes de energía renovable. «El próximo año estarán en proceso 453 MW, de los cuales debe contarse con 283 MW. Trabajamos en la implementación de la energía bioeléctrica con la puesta en marcha de los centrales Héctor Rodríguez (Villa Clara), 30 de Noviembre (Artemisa) y Batalla de las Guásimas (Camagüey)», entre otros, añadió.

Asimismo, existe un fuerte movimiento para incrementar los parques solares fotovoltaicos, con emplazamientos en Matanzas, La Habana, Pinar del Río y la Zona de Desarrollo Mariel, algunos de los cuales cuentan con inversión extranjera.

El Ministro comentó que en la termoeléctrica del Mariel se instalará, en el 2018, una máquina eslovaca que remplazará la afectada por el paso del huracán Irma.

Con el propósito de lograr una mayor eficiencia energética, se instalan tres nuevas unidades generadoras de 200 MW cada una, en la central Este Habana, ubicada en Santa Cruz del Norte, provincia de Mayabeque, y otra de igual potencia en Mariel. De igual modo, se proyecta la puesta en marcha de un ciclo combinado, que permitirá aprovechar mejor las potencialidades del gas existente en Santa Cruz del Norte.

¿Y por qué hablar de generación eléctrica basada en el petróleo y el gas, cuando se trata de potenciar las FRE? La respuesta la dio también el titular del ramo, pues a pesar de las ventajas indiscutibles de estas últimas, todo sistema electroenergético requiere de una base que no esté sujeta a las fluctuaciones, inducidas por el clima (viento, luz solar, sequía…), y esta precisa ser eficiente.

Las inquietudes de los participantes en la comisión no se hicieron esperar. La necesidad de aprovechar otras fuentes de energía, como la que producen las corrientes marinas, fue destacada por el invitado Roberto Valdés, quien consideró que debía evaluarse de igual forma la utilización de la fotovoltaica en el alumbrado público.

Haciendo referencia a las palabras del invitado, el Ministro de Energía y Minas puntualizó que han considerado hacer uso de las corrientes marítimas, así como la posibilidad del alumbrado público con energía fotovoltaica. La primera continúa en estudios, mientras que la segunda, por el momento y de acuerdo con las evaluaciones realizadas, no resulta una vía económica para el país.

Otra sugerencia vino de la mano del diputado Antonio García Arce, quien llamó la atención sobre el empleo de las FRE para la producción local de materiales de la construcción, lo cual podría ser muy útil para este programa.

Todo el esfuerzo diario de los trabajadores del sector fue reconocido por Isbel Guilarte Reyes, diputada por Maisí, provincia de Guantánamo, quien en nombre de la comisión felicitó a los hombres y mujeres de la Unión Eléctrica por su respuesta oportuna, con el nivel de responsabilidad que exigía la situación tras el paso devastador del huracán Irma. Ese es el sentir de la población, enfatizó.

UN RETO EXTRAORDINARIO

Sin lugar a dudas, de todo el programa de la generación de electricidad mediante energías renovables, la construcción de bioeléctricas es el reto más fuerte. A ello se refirió Mariano García, integrante de la Comisión Permanente de Implementación y Desarrollo, quien significó que hay que concentrar los esfuerzos para hacerlo bien, porque se trata del 60 % de toda la energía que generarían las FRE, y es la más estable de todas.

Con ello coincidió el Ministro de Energía y Minas, quien explicó que hace falta «tener equipamiento» para acometer las labores y ponderó la necesidad de grupos inversionistas suficientemente calificados, gente que analice los proyectos, que los revise, y los materiales de construcción que se requieren.

Consideró, asimismo, que se precisa  de «un esfuerzo mayor» en la organización de este programa, pues también es imprescindible tener la caña y un complemento a la zafra azucarera, porque estas duran entre cinco y seis meses, «y no se puede hacer una inversión millonaria para después tenerla inactiva».

«Es un reto extraordinario, el cual Azcuba ha asumido», afirmó.

Entre las singularidades que presenta la construcción de bioeléctricas, está el hecho de que, aun cuando no está terminada ninguna de las 25 proyectadas, en la práctica en cada central azucarero hay una planta. «Lo que pasa es que trabaja con muy baja eficiencia, porque lo hace con muy poca presión», apuntaba Alfredo López.

«Cuando usted mira caldera por caldera, turbogenerador por turbogenerador… hay cultura de tener un bloque energético en cada central azucarero, de toda la vida. Ahora, hay que dar el salto tecnológico, la automática de este sistema es mayor, la presión es mayor y la eficiencia también es mayor. Hoy día nosotros extraemos 37 kW/h a cada tonelada de caña que molemos y las nuevas industrias les van a extraer más de cien. A ese combustible que tenemos –que es el bagazo o el marabú o la biomasa en general– le vamos a sacar tres veces más energía que la que estamos sacando, y por tanto es el principal programa.

«Es esencial que organicemos bien, es esencial que se haga un esfuerzo extraordinario. Y Azcuba tiene una alta responsabilidad, tiene experiencia y tiene una empresa de proyectos capaz. Tiene técnicos con mucho dominio, personas muy buenas que durante muchos años han hecho cosas, ahora hay que capitalizar todo ese conocimiento,  dijo el Ministro.

«Tenemos que unirnos todos: las empresas de la Unión Eléctrica que tienen el conocimiento, las empresas de Azcuba que tienen el conocimiento y,  lideradas por las empresas del Ministerio de la Construcción, que es el rector y puede capitalizar toda la experiencia que hay en Cuba, preparar la gente y formarla para tratar de que estas inversiones sean exitosas».

Justo en ello están planteadas las claves para conseguirlo: un buen grupo inversionista, tener oportunamente los recursos, los proyectos, y controlar, coordinar.

«Nosotros estamos en condiciones para cumplir con este reto extraordinario que son las 25 bioeléctricas», aseguró Alfredo López ante los diputados, y significó que del 24 % de la energía que se generaría mediante fuentes renovables, las bioeléctricas ocupan el 14 %, de ahí la importancia de hacerlo bien.

Sepa más sobre energías renovables en Cuba Aquí
 (Tomado de Granma)

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