Posible diálogo entre EE.UU. y Corea del Norte

De los insultos y las amenazas que incluían la soberbia de poner los botones nucleares sobre el tablero, ahora el clima parece distenderse y se especula, ya usted lo escuchó en las informaciones que me antecedían, hasta de un probable diálogo político entre Corea del Norte y Estados Unidos.

Es prudente advertir que estamos en un ejercicio de diplomacia que puede quedarse allí, en las buenas intenciones, pero que por sí solo representan un paso gigantesco para la paz mundial, que se vio sacudida el pasado año y no por poca cosa.

Vale recordar que Pyonyang lanzó varios misiles de corto y mediano alcance, realizó pruebas con una bomba de hidrógeno, y respondió a la altura de cada una de las provocaciones del estrenado Donald Trump en la Casa Blanca, el excéntrico presidente que quiso pasarse de listo al descalificar y subestimar a su adversario norcoreano, hasta que entendió, quizás le hicieron entender sus asesores, que Kim Yong Un no es de andarse por las ramas en materia de respuesta ante los chantajes y las imposiciones.

Porque de esos hubo bastante desde que Trump llegó al poder: más ejercicios militares en Asia-Pacífico, sanciones económicas a diestra y siniestra y hasta asomó portaaviones a las aguas de la península coreana.

El proceso de distención comenzó en Juegos Olímpicos de Pieonchang 2018

Corea del Sur pretende llevarse el mérito en la distensión y el deporte ha sido el instrumento mediador. Todo comenzó con los juegos olímpicos de invierno y ha parado en el asunto más espinoso para los actores implicados: la desnuclearización.

La hermana del Presidente de Corea del Norte y el vicepresidente de EE.UU. participaron en la inauguración der los Juegos Olimpicos de Pieonchang 2018.
La hermana del Presidente de Corea del Norte y el vicepresidente de EE.UU. participaron en la inauguración der los Juegos Olimpicos de Pieonchang 2018. Foto Rusia Today

Y este es de esos temas de doble estándar: armas nucleares pueden tener algunos, incluso los que únicos que las han usado: Washington, y el resto de las naciones debe deshacerse o no acercarse a ellas para «salvar» la humanidad.
Lo que ha sucedido hasta ahora era impensable teniendo en cuenta el escenario descrito del año 2017, e incluso muchos más años atrás. Hablamos de una delegación norcoreana pisando el sur y no solo para participar en la cita deportiva sino entablando diálogo con altos funcionarios, de hecho, la mismísima hermana del Kim Yong Un fue recibida por el presidente Moon Jae-in.

En gesto recíproco, el jefe de estado del norte recibió en una cena descrita como amistosa y larga, de unas 4 horas, a una delegación de Seúl.

Los resultados se conocen a medias, la discreción ha primado, pero ya se afirma que estos emisarios surcoreanos viajarán a Estados Unidos con la misión de propiciar y materializar el acercamiento entre los dos rivales.
Es poco probable que la historia tenga final feliz, sobre todo si tenemos en cuenta la actitud de Trump frente al acuerdo nuclear de su antecesor con Irán.

Si aquel pacto ya en vigor le parece insuficiente y pretende anularlo, dialogar con Pyonyang sabiendo que deberá hacer concesiones para que ese gobierno desista de la carreara nuclear no me parece posible.

Por lo pronto, el mandatario estadounidense ha dejado su arsenal de ofensas a un lado y se ha mostrado «dispuesto».

Habló de «esfuerzo serio», pero por otro lado mencionó que podría ser «una falsa esperanza», por el bien de todos, ellos los implicados, y nosotros los de las consecuencias, esperemos que el progreso en este camino de pacificación llegue a alguna parte.

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