Menú

¿Por qué persisten las protestas en Irán?

¿Por qué persisten las protestas en Irán?

Miles de iraníes tomaron las calles en apoyo a la Revolución Islámica y en rechazo a las violentas protestas que desde el jueves tiene lugar en diferentes ciudades del país persa.

El ministerio del Interior informó la muerte de al menos 23 personas desde que comenzaron las protestas antigubernamentales en Mashhad, la tercera ciudad más importante de Irán, donde vive la mayoría de los grandes ayatolás.

Movilizaciones masivas con las banderas de la nación y fotos del líder supremo de la Revolución Islámica, Ali Jamenei se pueden apreciar en las ciudades de Tabriz, Ahvaz, Joram Abad, Hamedan, Kermanshah, Abadan, Qom, Maraqe, Gorgan and Bushehr, entre otras.

Rechazan el vandalismo que algunos protestantes han demostrado contra estaciones de policías y servicios públicos y la intromisión foránea en los asuntos domésticos del país teniendo en cuenta que las manifestaciones contra el gobierno exigen rebaja de los altos precios de los alimentos, no a la corrupción, la mala administración.

Las autoridades iraníes culpan a Estados Unidos, Arabia Saudí y Gran Bretaña por los desórdenes. El ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo de 78 años de edad, denunció que los enemigos de Irán utilizan dinero, armas, maniobras políticas y espionaje para ‘crearle problemas a la revolución islámica’.

El presidente de EE.UU Donald Trump desestimó esas declaraciones al asegurar que ‘el pueblo iraní finalmente se resiste a ese régimen brutal y corrupto’.

Todo esto en alusión a la posibilidad de imponerles sanciones a Irán por supuestas violaciones de derechos humanos.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, advirtió que Washington quiere convocar a una sesión de urgencia en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el tema.

Según los analistas, las protestas solo benefician a Arabia Saudí, a Israel y a Trump y los grupos neoconservadores globales que ya utilizan este conflicto interno para socavar el histórico acuerdo nuclear iraní y retomar así la estrategia del castigo.

Para el periodista, iraní Alí Dashtí, las manifestacionesen apoyo al gobierno indican que el país persa no quiere ser caldo de cultivo de Estados Unidos como ya lo fueron Irak o Siria. Nadie, afirma Dashti, quiere que se repita la mala experiencia de esos dos países.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *