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Nuez de la India: la falsa promesa de un “cuerpo perfecto”

Nuez de la India: la falsa promesa de un “cuerpo perfecto”

La obesidad es un tema de salud que preocupa a millones de personas en todo el mundo. En busca de un peso saludable y también de responder a ciertos cánones de belleza impuestos por la industria cultural, se hacen populares remedios que lejos de ayudar, dañan a quienes los aplican.

En este contexto, un nuevo remedio promete quitar las libras de más de nuestro cuerpo en muy poco tiempo y sin esfuerzo.Se trata de una semilla “prodigiosa” que quizás ya usted haya oído mencionar: la Nuez de la India. Aunque en Cuba no se comercializa en la red de farmacias del Ministerio de Salud Pública, lo cierto es que este fruto se ha “insertado” en el entorno nacional.

Proviene de otros países en los que sí se vende en algunas farmacias o establecimientos de medicina natural.A juzgar por la envoltura es un tentador e inofensivo tratamiento. Pero en este caso, las apariencias, engañan.

La Nuez de la India propone una supuesta solución inmediata y sin esfuerzo para bajar de peso.

La Nuez de la India propone una supuesta solución inmediata y sin esfuerzo para bajar de peso. Foto: Internet

¿Cuál es el “secreto” de la Nuez de la India para ayudarnos a tener la supuesta figura ideal? Muy sencillo: sus componentes provocan irritación intestinal, dificultan la absorción de los nutrientes y tienen un peligroso efecto laxante. Quienes la consumen sin dudas pierden peso pero es debido a la deshidratación y a trastornos severos en el organismo. La toxicidad de ese fruto ha costado la vida a varias personas en países como Argentina y Brasil, donde por cierto, el consumo de la famosa nuez está prohibido.

¿Y cómo es entonces que se propaga esta idea de “remedio santo” frente a la obesidad? La respuesta es sencilla: por Internet.

Hoy la mayoría de los usuarios de la red de redes antes de ir al médico, ha buscado los síntomas o el problema de salud que le preocupa y de paso, los tratamientos sugeridos.Hasta aquí, la necesidad de información es válida. Las complicaciones surgen cuando sustituimos la opinión de un médico con el resultado que propone Google, una suerte de “especialista todoterreno” para algunos internautas.

Entonces, si el foco de atención es la obesidad, sitios no confiables resaltarán los  efectos “mágicos” de la Nuez de la India y por desgracia, muchas personas se dejarán llevar por esas informaciones falsas, a las que también se conoce con el nombre de bulos.

La situación con las mentiras sobre salud en Internet es tan alarmante, que profesionales sanitarios, pacientes y periodistas han creado la plataforma #SaludSinBulos. Esa iniciativa de la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES) busca detectar los rumores sobre salud para contestarlos con información veraz y contrastada.

salud sin bulos

El Observatorio de los Bulos de Salud en Internet es una iniciativa para contribuir a que exista información veraz y contrastada sobre salud en la red. Foto: Internet

Información de calidad: ¿cómo reconocerla?

Por supuesto, también en Internet hay mucho contenido valioso. Para identificarlo, esté atento –por ejemplo- del tipo de sitio que consulta: ¿es una página dedicada a la divulgación científica?, ¿se trata de un blog personal?, ¿lo que leemos es sólo una opinión o es una noticia con datos comprobados y fuentes de información citadas con claridad?

Infomed

El portal de Infomed, la red de salud de Cuba, propone contenidos de calidad producido por especialistas de reconocido prestigio. Foto: Internet

Antes de compartir en redes sociales una noticia de salud sería oportuno buscar la investigación original de la que los periodistas obtuvieron los datos para hacer su trabajo. Por lo general, las revistas o secciones especializadas tienen la referencia o incluyen un enlace al artículo científico en el que los propios autores explican sus resultados y métodos.Y aquí usted pudiera pensar que leer esos trabajos es difícil, aburrido y por tanto, no vale la pena.

 Sin embargo, todos -aunque no seamos del mundo de las ciencias- podemos detectar por ejemplo, si la investigación trata realmente de la cura definitiva para una enfermedad o de un medicamento que apenas está en fase I de ensayos,que son dos ideas con implicaciones totalmente diferentes.

Atención además con las notas que comienzan con la clásica afirmación: “un estudio científico revela que…” Pregúntese siempre : ¿qué estudio? , ¿cuáles métodos se han empleado?, ¿ cuántas personas han participado en la investigación?,  ¿dónde se ha publicado?

En cuanto a tratamientos para la obesidad, la única forma científicamente validada para bajar de peso es una dieta saludable y evitar el sedentarismo. O sea, un cambio en el estilo de vida. Cualquier otra promesa de “cuerpo perfecto” sin jercicios, sin dejar de comer todo lo que le gusta, es tan falsa y peligrosa como la solución “instantánea” con la que algunos hacen propaganda a la Nuez de la India.

 

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