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Andrés Manuel López Obrador: Presidente electo de México

Andrés Manuel López Obrador: Presidente electo de México

Durante semanas el hombre más votado en las elecciones presidenciales en México se le llamó virtual presidente. Hace pocos minutos se hizo oficial. Después de semanas de conteo, y evaluación de si todo el mundo cumplió con los topes máximos de gasto en las campañas, el Tribunal electoral del Poder Judicial ha nombrado a Andrés Manuel López Obrador como presidente de México.

El presidente electo presenta una nueva estrategia para combatir la violencia

El oriundo de Tabasco lleva ya días trabajando, intentando establecer un diálogo público y transparente con Trump, y por estos días demuestra que no le tiene miedo a enfrentar los problemas más complejos de frente.

El nuevo gobierno presentó su plan con el cual pretende pacificar el país, allí donde nunca se ha declarado abiertamente una guerra. Comenzó donde más duele la violencia, en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos.

No fue un diálogo fácil

Pidió a los asistentes que tuviesen confianza para comenzar una nueva etapa, y expresó que los problemas sociales no se pueden resolver con medidas coercitivas, el mal no se puede enfrentar con el mal. El auditorio no era fácil, estaban madres y padres de las mil 800 mujeres que han sido asesinadas en esa ciudad del norte mexicano de 1993 a la fecha.

La mayor algarabía se escuchó cuando López Obrador dijo que creía en el perdón, claro que aquello se escuchó mal, donde el dolor llama a la violencia. El tabasqueño desplegó entonces toda la retórica posible para explicar que la violencia tiene profundas raíces que requieren atención.

Ciudad Júarez es quizás uno de los puntos más violentos de todo México

Durante el gobierno anterior, la ciudad vivió una renovada violencia, y solo este fin de semana 30 personas murieron en menos de un día.

Hasta allí fue López Obrador, a hablarles a las víctimas.  Les pide el beneficio de la duda, allí donde tanto político ha ido a hablar sin resolver mucho. López Obrador se gana desde ya un voto de confianza, ya que el primer paso para resolver un problema es el reconocimiento de que exista, y su gobierno le pone nombre a lo que pasa en México, emergencia nacional, y urgente necesidad de pacificación.  El plan arrancó ayer martes, y por uno de los más complicados lugares.

Comenzó por un foro para dialogar con las víctimas recorriendo 20 ciudades en los próximos tres meses, y debe haber un plan listo para aplicarse en noviembre. López Obrador considera que hay que sacar a los jóvenes de las calles, y solo así el narco se quedará sin mano de obra.  Llama a la reconciliación, lo cual llevará un duro y extenso proceso de convencimiento. El líder de Morena dice que se encargará personalmente de este problema, y cada día pondrá a madrugar a todos, con reuniones a las seis de la mañana con los secretarios de Marina, Gobernación, Seguridad Pública y el fiscal General.

Y así ha de hacerse a escala estatal

Mientras tanto, la frontera entre Estados Unidos y México sigue siendo el punto más complicado, donde la política de Trump no parece intimidar a nadie, de hecho la Patrulla de Fronteras detuvo a un promedio de 30 familias diarias en junio cuando las protestas por la separación de familias estaban en su punto más caliente.

Mientras, la buena vibra que parecía que podía haber entre Trump y el tabasqueño terminó, cuando ya López Obrador dijo claramente que nadie nos amenazará con cerrar las fronteras o con que se construirá un muro, que el presidente estadounidense dijo muchas veces que pagaría México. El flamante mandatario mexicano confía en su capacidad de trabajo y en el gabinete que escogió.

El plan irá tomando forma a medida que se haga el recorrido

El plan irá tomando forma a medida que se haga el recorrido, pero el modelo usará fondos de la sociedad civil, y del estado para aplicar un ambicioso plan de ayudas sociales para sacar de la calle a los 2,5 millones de jóvenes de entre 18 y 29 años que ni estudian ni trabajan. A la vez la guerra entre y en contra del narco sigue su marcha, y la reconciliación parece una palabra imposible con los que perpetran la guerra.  México es la frontera entre dos mundos, y por eso siempre parecerá difícil que pueda coexistir con semejante vecino.  Por lo pronto, un nuevo presidente dice que cambiará las cosas, y solo pide por el momento, el beneficio de la duda.  Ojalá y sus votantes no le exijan lo imposible y soluciones exprés a lo que décadas de PAN y PRI no lograron resolver…

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