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¿Cómo definen a la Universidad de La Habana sus graduados y profesores?

¿Cómo definen a la Universidad de La Habana sus graduados y profesores?

Este viernes 5 de enero la Universidad de La Habana está más acerca de sus 300 años, “la cuasi tricentenaria”, el alma mater de las universidades cubanas se viste de tradición y modernidad.

La casa de altos estudios, por donde “pasan la historia de la nación y el camino de la independencia”, dedica su aniversario 290 a Fidel, quien además de haberse formado en sus aulas, como otros ilustres, reconoció que allí se hizo revolucionario.

El líder histórico de la Revolución Cubana, al referirse a sus años de estudiante cuando se cumplía medio siglo de su ingreso a la Facultad de Derecho expresó: “Fue un privilegio ingresar en esta universidad también, sin duda, porque aquí aprendí mucho, y porque aquí aprendí quizás las mejores cosas de mi vida; porque aquí descubrí las mejores ideas de nuestra época y de nuestros tiempos, porque aquí me hice revolucionario, porque aquí me hice martiano y porque aquí me hice socialista”.

Fidel durante su intervención en el Aula Magna de la Universidad de La Habana el 17 de noviembre de 2005. (Foto: Ángel González Baldrich)

Fidel durante su intervención en el Aula Magna de la Universidad de La Habana el 17 de noviembre de 2005. Foto: Ángel González Baldrich

Todavía retumban en las paredes del Aula Magna sus palabras ante los ojos encandilados de los jóvenes que lo escuchaban, cuando alertó sobre los problemas más acuciantes de Cuba y el mundo, los de ayer y los de hoy, como el visionario que, según sabemos, acostumbra a situar el dedo en el futuro y en ese viaje de ida y vuelta, regresa a contarlo con lujos y detalles.

“…no era, por cierto, la universidad de los humildes; era la universidad de las capas medias de la población, era la universidad de los ricos del país, aunque muchos jóvenes solían estar por encima de las ideas de su clase y muchos de ellos eran capaces de luchar, y así lucharon a lo largo de la historia de Cuba”.

También pudiéramos rescatar algunas de sus ideas sobre la necesidad de la crítica y la autocrítica, la batalla contra los vicios, el delito y las ilegalidades: “el primer deber de un revolucionario es ser sumamente severo consigo mismo… Si vamos a dar la batalla hay que usar proyectiles de más calibre, hay que ir a la crítica y autocrítica en el aula, en el núcleo y después fuera del núcleo, después en el municipio y después en el país”.

Sin embargo, es probablemente una de sus más realistas reflexiones de ese día la que vino acompañada del análisis hacia la conceptualización del socialismo “entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo”.

“¿Es que las revoluciones están llamadas a derrumbarse, o es que los hombres pueden hacer que las revoluciones se derrumben? ¿Pueden o no impedir los hombres, puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben? (…) Esta Revolución puede destruirse… nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra”, fueron las reflexiones a las que invitó Fidel ante el auditorio, y son las mismas que todavía hoy —y más que nunca hoy— deben plantearse los jóvenes.

Ellos, los de espíritu universitario

Figuras de renombre como el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes; Ignacio Agramonte, Antonio Guiteras, Juan Marinello, José Lezama Lima, Dulce María Loynaz, Roberto Fernández Retamar, Eduardo Torres Cuevas y  Eusebio Leal entre otras tantas personalidades prestigian a la más añeja de todas las universidades en Cuba.

La institución tiene hoy más de 30 000 alumnos en las modalidades de pregrado y posgrado. También cuenta con un claustro de alto nivel científico, compuesto por 2 000 profesores, de los cuales 1 600 lo hacen a tiempo completo —casi la mitad ostenta el grado de Doctor y una cifra considerable el de Máster—. Además, posee 16 facultades, cuatro institutos, 18 centros de estudios e investigación y mantiene relaciones con más de 80 instituciones homólogas en el mundo.

A propósito de su aniversario algunos profesores, intelectuales y científicos conversaron con la Mesa Redonda.

Eusebio Leal: Cumplimos contigo, madre; vamos ahora al mundo

eusebioNuestra Alma Mater, la casa de nosotros. El lugar en que adquirimos esa educación superior que es como trazar los caminos de la vida y por esos caminos deambularemos luego.

La universidad como madre y maestra, como lugar de encuentros de generaciones. Para mí que entré tarde- entré como trabajador- lo cual me honra muchísimo y como autodidacta en una carrera difícil, la universidad modeló en gran medida mi espíritu.

Esta universidad tiene una historia extraordinaria; ha marcado una regularidad importantísima. El papel de la juventud cubana en la historia de la formación de la nación, desde los tiempos en que fue fundada hasta los días heroicos de la juventud estudiantil sacrificada el 27 de noviembre de 1871. Ante ese altar de sangre, los jóvenes universitarios acuden.

Es la universidad de los padres fundadores de Céspedes y Agramonte, de tantas ideas y debates precursores. Es la universidad de nuestro tiempo, de José Antonio y de Fidel. Es la universidad de la Revolución que soñó Mella con la primera reforma universitaria, la universidad de la Revolución victoriosa y en el poder que la abrió para todos.

¡Qué alegría y que orgullo ascender y descender esa escalinata! A veces se entra por detrás, otras por unas escalerillas laterales; pero qué bonito es ascender por el gran camino. Pero lo más importante no es ascender, lo más importante es el regreso el día que terminamos, y tomando un pedazo de laurel del jardín que lleva su nombre y ponerlo ante ella, ante el Alma Mater y decirle cumplimos contigo, madre; vamos ahora al mundo.

María del Carmen Barcia: Me siento universitariamaria-del-carmen-barcia

Yo llegué a la universidad con la Revolución en su primer año de apertura a cursar una carrera que iba a concluir con la reforma universitaria: Filosofía y Letras.

Para mí la Universidad ha sido siempre el deseo de cambiar el mundo. El deseo de ejercer la justicia social. Te confieso que yo me siento universitaria antes que todo, y aunque he escrito libros y he ganado algún que otro premio, soy primero que nada profesora, esta universidad es mi vida.

Juan Vela Valdés: Me siento orgulloso de su historia

universidad-homenaje-a-fidel-juan-velaHice mi carrera de medicina aquí. Recuerdo que en aquel momento la Universidad de La Habana tenía todas las facultades de los campos del saber. Este centro influyó decisivamente en mi formación revolucionaria, pero también científica.

Veintiséis años después de haberme graduado llegué a ser rector de la misma, y si algo te puedo confesar es que me siento orgulloso de su historia. Esta universidad representa valores y siento gran admiración y respeto por el claustro y por sus estudiantes.

Francisca López Civeira: Mi sueño

francisca-lopez-civeiraPara mí esta universidad es haber llegado un sueño con el cual no había soñado, porque llegué a ella gracias a la Revolución. Representa crecimiento en todos los sentidos de la palabra, pero también compromiso social.

Ser profesora aquí es un compromiso con la historia, tanto con el pasado, con el presente pero también con su futuro. La UH es una parte esencial de mi vida y no me concebiría sin ella.

Vicente Vérez: Desarrollamos la primera vacuna de la humanidad con un antígeno sintético

vicente-verezYo no estudié en la Universidad de La Habana pero igual sentí gran emoción la primera vez que subí su escalinata ya siendo un joven graduado. Allí ejercí como profesor y tuve la gran suerte que cuando se impulsa desde esta casa de altos estudios las investigaciones científicas pude fundar un centro.

En los años más difíciles del periodo especial y a partir del éxito alcanzado a partir de la creación de la vacuna antimeningocócicas, seguimos desarrollándonos; y ya a inicios de los años 2000 desarrollamos la primera vacuna de la humanidad con un antígeno sintético. Esto es un logro que sin dudad alguna se lo debemos a la Universidad de La Habana.

Agustín Lage Dávila: El reto de construir un país

La universidad tiene un papel protagónico en la historia de Cuba. Recordemos que la misma está presente en la lucha independentista, en la fundación del Partido Comunista de Cuba por Mella, en la formación de Fidel y en el concepto de socialismo que la Revolución cubana implementó luego del triunfo.

agustin-lage-director-del-centor-de-inmunologia-molecular-la-habana-580x319Por otra parta, la universidad es el principal motor del conocimiento en una sociedad. En ella se capta, se crea y se recombina el conocimiento que luego se inserta en la realidad social, política y económica del país. No olvidemos cuando Mella crea la Universidad Popular José Martí aspiró a que ese conocimiento que entra por las aulas universitarias se expande luego a toda la sociedad.

El Centro de Inmunología Molecular tiene grandes vínculos con la Universidad de La Habana. Aquí recibimos muchos estudiantes que rotan por las diferentes áreas.  En el año que recién concluyó inauguramos un laboratorio CIM- Universidad, concebido para que los estudiantes y sus profesores desarrollen investigaciones científicas de conjunto.

Debemos destacar que la universidad es un ente social fundamental en la formación de valores, porque es en este lugar donde uno convive con muchas personas y deviene un verdadero crisol de la sociedad cubana.

Si miramos la Cuba de hoy, percibimos que en la actualidad los cubanos tenemos dos grandes desafíos en este momento: la batalla económica y la batalla de ideas. La primera a partir de la construcción de un socialismo próspero y sostenible y la segunda sabiendo que es posible alcanzar esa prosperidad y esa sostenibilidad en el socialismo. Para mí esas dos grandes batallas hay que ganarlas desde la universidad.

Nosotros no tenemos grandes recursos económicos, tampoco poseemos grandes extensiones de tierra que te permitan desarrollar la agricultura con capacidad exportadora, ni una demanda interna grande porque tan solo somos once millones de cubanos. Entonces, ¿cómo desarrollamos el país?

Nuestra palanca para el desarrollo es el conocimiento, la ciencia, la tecnología y la cultura. Esas son las bases que nos permitirán construir la Cuba de los próximos 50 años. Y en este sentido ganan protagonismo universidades como la de La Habana.

Las universidades deben adelantarse a su tiempo, y nuestros jóvenes tienen que debatir cómo será la economía del futuro basada en el conocimiento pero también cómo será la cultura con capacidad de enfrentar el dominio mediático y las subculturas que se divulgan a partir de las nuevas tecnologías.

Manuel Calviño: La Universidad me dio raíces y alas

manuel-calvinoCuando era un niño en Cayo Hueso y miraba a la colina, la universidad despertó mi ansia y mi deseo. Cuando crucé el puente- porque no es una escalera-, aprendí que esa ansia y ese deseo se podían realizar de un modo no solo útil y productivo, sino grande. Años después entendí que había un hilo que es el ideario que nos hala a todos en esta colina. El ideario de la independencia, de la autonomía, del desarrollo y de la justicia social.

(Tomado de Cubadebate)

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