La juventud es la salvaguarda de la Revolución

La atención a niños y jóvenes ha sido una prioridad para Cuba desde el triunfo de la Revolución. Su acceso a la educación y a la cultura ha sido fundamental incluso en los momentos de mayores dificultades económicas.

Además, Cuba ha exportado las buenas experiencias a otros países en los que muchos niños y jóvenes sufren la profunda desigualdad que persiste en otras geografías.

Cada día se dan menos buenas noticias.  Las guerras y carencias ocupan más fácilmente titulares que las novedades que mejoran la vida de la gente. Por eso, hoy 4 de abril, hablemos de una buena noticia.

Cuba, a pesar de las dificultades que vive, no escatima en ayudar a otros. Miles volvieron a ver gracias a la Operación Milagro, millones que vieron un médico por primera vez, y ese médico era cubano. O aquellos que aprendieron a leer y a escribir con el método cubano Yo sí Puedo.

 Cuba ha exportado lo mejor que tiene: el acceso a la educación, al arte y a la cultura.

Aunque hay tanta riqueza en el mundo, persiste, y en la misma proporción, la pobreza. Hasta donde nadie se atreve a llegar, allí donde ninguna autoridad institucional manda, sino grupos armados violentos que tienen como caldo de cultivo la pobreza han llegado además de médicos, otra experiencia cubana que también cura, y es que las enfermedades del cuerpo no son las únicas que existen.

Hasta esas inhóspitas geografías ha llegado La Colmenita, que es como usted conoce, ya más que un grupo de teatros de niños, y más que un programa de televisión.

Es una forma de utilizar el arte para jugar, para aprender, y para ser mejores seres humanos.  Son varios los países a donde ha llegado este proyecto creado por Carlos Alberto Cremata.

Pero no en la forma de un  espectáculo esporádico, sino como semilla para que germine allí ese proyecto que une a niños y familias, que alegra y sensibiliza.

Los salvadoreños han recibido los beneficios de la solidaridad del pueblo cubano

Uno de esos países es El Salvador. Hasta allí, donde no hay más autoridad que esos grupos armados, sin pensar demasiado en peligros, llegan maestros colmeneros, a enseñar a otro.

La compañía infantil se ha multiplicado en el país centroamericano.
La compañía infantil se ha multiplicado en el país centroamericano. Foto Juventud Rebelde

El presidente Salvador Sánchez Cerén, impulsa, como una estrategia propia multiplicar Colmenitas en los municipios más alejados.  El propósito es transformar ese país, volverlo más seguro.

En tres años se han formado 30 colmenitas en las localidades más vulnerables del El Salvador.  Las historias son muchas.  Porque toda experiencia de este tipo que involucre a un niño, implica a toda una familia.  Uno por ejemplo le contaba a uno de sus maestros Colmeneros que en su casa se peleaba mucho, y ahora todos cantan y hacen cuentos porque él los enseñó, todo desde que está la Colmenita.

Devolverle la sonrisa a un niño en un hospital gracias a payasos terapéuticos, llevar la Colmenita como salvación a esa familia cuyo hijo tiene como destino posible la criminalidad, o la cárcel.

Las carencias noson impedimento para los maestros cubanos y salvadoreños que llevan lo mejor de Cuba a esos intrincados y olvidados pueblos.

A mayor pobreza material, se dispara la imaginación. Cada niño, que probablemente no será artista, cantarán las canciones cubanas como si fuesen propias, y serán adultos mejores porque fue posible salir de un destino inevitable, y al menos un rato en el día cantar, actuar, aprender jugando.

En realidades diferentes también está la Colmenita, como también aquí en Cuba, que existen lo mismo en Romerillo, Moa, Jiguaní o Sagua de Tánamo, por mencionar solo algunas.

La cultura libera, y la Colmenita se ha tornado en una salvación para cientos de familias que reciben con reticencia la ayuda a cambio de nada, pero que terminan amando la medicina del alma, esa que no se compra hecha.

Hay que ser el cambio que uno espera ver en el mundo.

Y qué bueno saber que trasciende nuestras orillas ese mensaje que tanta falta le hace a este planeta, un mensaje que por suerte ya está en boca de todos, lo de que tener talento es tener buen corazón.

Cristina Escobar

Periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana y Canal Caribe

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