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La explosión del acorazado Maine: precursora de las Fake News

La explosión del acorazado Maine: precursora de las Fake News

A finales de siglo XIX Cuba era la última joya del Imperio español. Tenía para entonces un valor comercial, estratégico y agrícola que ya había despertado, para Estados Unidos, un interés muy especial. Por eso, el 15 de febrero de 1898 fabricaron el pretexto perfecto para ocupar la nación antillana.

Estados Unidos le había ofrecido al reino de España, en varias oportunidades ofertas de compra sobre la isla de Cuba, y todas habían sido rechazadas hasta 1898. Para la colonia la mayor de las Antillas representaba uno de sus territorios más ricos.

Un pretexto ideal para entrar a la isla

Un pretexto ideal para entrar a la isla lo encontraron por esta fecha hace 121 años. Fue el día del infortunio del acorazado Maine y de sus tripulantes que probablemente desconocían que formaban parte de una estrategia de intervención, aunque para la filosofía norteamericana, la que defendieron desde entonces, el Maine estaba en el lugar y el momento equivocado.

El 25 de enero de 1898, el Maine entrada en La Habana en un acto de anti diplomacia absoluta al no avisar con antelación su llegada a puerto.

El 15 de febrero en la noche, una explosión hizo pedazos al Maine. Murieron 254 hombres y dos oficiales. Inmediatamente, en el hecho que pudiera considerarse el comienzo oficial de las FAKE NEWS la prensa estadounidense, con el magnate William Randolph Hearts al frente, comenzaron a indicar que la explosión había sido provocada por las autoridades españolas radicadas en Cuba.

La explosión fue provocada

Mucho sensacionalismo para estimular las reacciones deseadas por la nación que ya veía a loss países de América Latina, como su patio trasero. Tiempo después se ha comprobado que la explosión fue provocada dentro de la nave, y solo estaban los tripulantes y dos oficiales.

Es muy importante distinguir que Estados Unidos en esa época aún estaba lejos de ser considerado una potencia regional. La formulación de la Doctrina promovida por James Monroe, que afirmaba que América era para los americanos, entiéndase para los estadounidenses; ayudó a frustrar los planes europeos de recolonización de América y permitió que Estados Unidos continuara dilatando sus fronteras y marcó el inicio de la política expansionista del país en el continente.

Por solo poner ejemplos recientes, que reproducen ese modus operandi para intervenir en los países que les resultan de interés.  Panamá, Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, y ahora regresan a nuestra región con el mismo objetivo de dividir, ganar a toda costa y a cualquier precio, incluso la vida de personas inocentes.  Solo importa, como ahora lo demuestran cumplir su perversa ambición de ser los dueños de América.

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