La Empresa Estatal Socialista y el futuro del país

Por: Lisandra Sexto Gordillo

La empresa estatal socialista es la base fundamental de la economía nacional. Una realidad que se diluye en la frase popular: lo que es de todos pues no es responsabilidad de nadie.

De esa forma, la propiedad social sobre los medios de producción, una piedra angular del pensamiento marxista y de nuestro sistema político, se erosiona por actitudes de falta de control que a su vez dejan espacio para las cadenas delictivas y la corrupción.

Este jueves nuestro noticiero informó sobre algunos resultados de la Comprobación Nacional que desde hace doce años realiza la Contraloría General de La República. En 2017 dicho órgano evaluó la marcha de la aplicación de los lineamientos. Entre otros aspectos se informó que se detectaron errores en la contratación y que en algunos casos esto daba espacio para el desvío de recursos.

En ese sentido expertos que participaron en un Seminario organizado por la Universidad de La Habana coincidieron en que la contratación económica es una asignatura deficiente, lo cual resulta muy peligroso en un ambiente donde se apuesta por favorecer la autonomía empresarial.

Las medidas adoptadas como parte de la necesaria actualización del modelo económico otorgan más amplitud de gestión a las direcciones de base, y también llama la atención sobre la capacitación real que tiene el personal técnico y profesional para asumir el manejo integral de su institución.

En un país con acceso universal a la educación y con la preparación que reciben los directivos, resulta contradictorio que existan empresas que no tengan mecanismos para analizar los procesos de contratación. En muchos casos la negociación es vista como un acto formal donde por ejemplo no se esclarecen las medidas a tomar en caso de que se incumpla con lo pactado.

De esa etapa inicial ineficiente, los panelistas han analizado contratos firmados y vigentes en empresas cubanas donde por ejemplo no se establecen los precios de los productos o servicios, ni los parámetros de calidad, ni siquiera el plazo para cumplir las obligaciones.

Algo si es seguro, todos los pasos dados en la implementación de los lineamientos ha tenido un soporte legal previo, es decir, el marco legislativo está establecido para ayudar e impulsar el desarrollo de las empresas. Quizás bajo este precepto la rectoría de la Universidad de La Habana tomó una decisión a mi juicio provechosa, la de reunir en un seminario al personal involucrado en los procesos de contratación.

Capacitar es una acción inmediata, pero también lo es controlar y darle valor al trabajo individual porque las ineficiencias en los contratos siempre se traducen en daños económicos o en inversiones que no se ejecutan o en dinero de la nación que se pierde para el bien público, para mejorar un hospital, reparar una escuela o ayudar a una familia damnificada.

Alertar sobre las deficiencias que existen podría parecer un asunto demasiado interno, pero recordemos que el salario de cada trabajador en muchos sectores está vinculado a las ganancias y que la empresa estatal socialista tiene en sus bases el principio fundamental de crear bienes y ganancias para el desarrollo económico y social de todos los cubanos.

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