La Empresa Estatal Socialista: eslabón fundamental de la economía cubana

Esta semana en el programa Hacemos Cuba dedicado a temas relacionados con el proyecto de Constitución analizamos el papel de la empresa estatal en el socialismo cubano.

Me remito a ese asunto a partir de varias opiniones que en mi labor como reportera he escuchado en los procesos de consulta popular y que puedo resumir en la siguiente pregunta: Por qué declarar en la Carta Magna que la empresa estatal es el sujeto principal de la economía del país en un contexto donde existe una percepción de que los servicios y actividades económicas que ha asumido el sector privado son más eficientes, los trabajadores reciben mayores ingresos y la gestión de solucionar problemas que surgen en el transcurso de la producción es más expedita.

¿Sería factible entonces un escenario donde el sustento de la economía se erigiera sobre pequeñas empresas o microempresas privadas? ¿Puede existir un desarrollo económico que garantice un desarrollo social sin intervención estatal?

En primer lugar, las pequeñas unidades productivas como las microempresas fueron características de los inicios del capitalismo, allá por la primera mitad del siglo XIX.

Esto evolucionó hasta llegar a los grandes monopolios que conocemos en la actualidad, acumuladores de riquezas

De la incidencia de los monopolios en las economías subdesarrolladas como la nuestra hay muchas lecciones aprendidas en la historia, aunque cada vez las urgencias del presente no nos permitan recordarlas… Respondiendo a otras de mis preguntas iniciales, si es posible el desarrollo social sin intervencion estatal, las experiencias neoliberales en América Latina, escenario con el que debemos compararnos, han demostrado que la política fiscal, es decir los impuestos no son suficientes para controlar la fuga de capitales, ni impedir la pobreza, ni sustentar el desarrollo social de las naciones, sólo miremos a Argentina.

Al contrario, en los países emergentes como los pertenecientes al bloque de los BRICS, hay experiencias positivas en cuanto a la empresa estatal y también podemos agregar que en momentos de crisis económica capitalista, la intervención del Estado ha garantizado el sostenimiento de la economía y de sectores claves en el desarrollo social.

La gran contradicción de este análisis radica en lo que percibimos, creemos que los servicios que manejan los cuentapropistas son más eficientes y es cierto, pero olvidamos todo lo que aporta a nuestra cotidianidad el sector estatal.

Lo que es de todos no es de nadie

Decimos popularmente que la empresa estatal falla porque lo que es de todos no es de nadie, pero lo cierto es que sobre ella se sustentan los nuevos equipos millonarios que se instalan en los hospitales de nuestro país, los costosos tratamientos para enfermedades o patologías que padecen pocas personas y que son totalmente subvensionados quizás por el trabajo diario de un hombre tras una máquina en una fábrica.

Cuando valoramos esos aspectos nos damos cuenta que la empresa estatal es el sujeto principal no sólo de la economía del país, sino también de las bases sobre las que se sustentan nuestros proyectos personales de vida.

Lo cierto es que aunque nuestras empresas deben aún encontrar el balance entre la planificación centralizada y la gestión autónoma de una gran parte de sus finanzas, y aún cuando en los últimos años el salario de una parte del sector empresarial ha aumentado, este no es suficiente para satisfacer lo que los trabajadores de hoy consideran entre sus necesidades.

Ya se ha anunciado que una vez concluida la Reforma Constitucional se elaborará una Ley de Empresas esperemos que ese hecho marque el punto de despegue que ponga a los medios de producción estatales en la dirección efectiva para vencer los errores, al menos los internos, que lastran nuestra economía y avanzar hacia un modelo económico que permita mantener los sueños que conquistamos en el pasado y concretar la prosperidad que deseamos y, por lo tanto, necesitamos en el presente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *