Menú

La democracia del Banco Mundial

La democracia del Banco Mundial

Por: Cristina Escobar

Cuando uno observa el desempeño de los gobiernos de centro izquierda, o de izquierda, llama la atención que las instituciones internacionales que evalúan la competitividad económica de un país tienden a dar malas notas cuando la báscula política gira en sentido inverso.

Y hoy ha sido noticia la explicación, en este mundo donde parece que va quedando poca vergüenza.

El economista jefe del Banco Mundial, Paul Romer, reconoció que la elaboración del estudio Doing Business o hacer negocios en Chile estuvo potencialmente contaminado por motivaciones políticas del personal del organismo.

Entonces, supuestamente el Banco Mundial evalúa desde los números, desde la inexacta economía, si un país es más o menos confiable para invertir.

Esos reportes son tomados en cuenta por los inversores, los que tienen dinero e intentan decidir dónde ponerlo.
Teóricamente el Banco Mundial no tiene partido político, pero la práctica ya demostró lo contrario.

Ese documento Doing Busines bajó el ránking de Chile durante el gobierno de Michele Bachelet, y subió durante el gobierno de Sebastián Piñera y luego volvió a bajar cuando la socialista regresó a La Moneda, que ha ocupado por segunda vez entre el 2014 y el 2018.

El Banco Mundial admite así haber manipulado la evaluación de competitividad empresarial para dañar al Chile que tenía una presidenta de centro-izquierda. No lo digo yo, lo contó el diario estadounidense The Wall Street Journal.

En estos poco más de 10 años, Chile ha cambiado de puesto en esa lista entre el 25 y el 57. Dice ahora Romer, como quien no quiere la cosa, que pudo tener que ver con las motivaciones políticas del personal del Banco Mundial, y luego se disculpó, así de fácil.

Augusto López Claro, el economista boliviano prejuiciado con Chile y que manipuló el documento dijo que eso no es cierto, pero está pasando un año sabático que le dio el Banco Mundial. Unas vacaciones muy convenientes.

Decían los titulares, ¿por qué Chile no crece con Bachelet? Y ahí puede haber una respuesta. Culpan a la izquierda, al socialismo, la etiqueta política que usa el actual gobierno, pero nadie cuenta lo que hay detrás. Dicen, esto daña la credibilidad del Banco Mundial, lo dudo, el Banco Mundial está ahí, con su ubicuidad, omnipotente, sin que nadie le pase la cuenta.

A la izquierda sí, y ahí vuelve Piñera, que cuando ocupa la oficina que hoy llena Bachelet, los prejuicios políticos de los que evalúan a Chile se acaban. Y así funciona la democracia, si los chilenos deciden que quieren a Bachelet como presidenta, el Banco Mundial les pasa la cuenta a todos, a los que votaron por ella y a los que no.

Y recordemos que la carta de triunfo que trajo Piñera con la cual se impuso en las elecciones del 17 de diciembre para el período 2018-2022 fue su triunfo económico, convenientemente. Y ojalá traiga paz la llegada del Papa Francisco hoy a Santiago.

Llega a un país dividido, donde ardieron iglesias y ha habido amenazas contra el sumo pontífice, en un creciente rechazo a la institución que es de Francisco, pero también de los sacerdotes acusados de abuso sexual a menores.

El obispo de Roma llegará con el dolor de su pueblo natal, cuyos países fronterizos ha visitado, a excepción de Uruguay, pero también llega a reconciliar su institución con los chilenos, una nación católica. Hablará contra la corrupción y a favor de los pueblos originarios.

Dos temas que le quedan incómodos al poder político, a ambos lados de la frontera, cuando todavía el asesinato de Santiago Maldonado, el joven activista por los mapuches, sigue impune.

En marzo se va Bachelet, y vuelve Piñera con el Banco Mundial empujándolo por la espalda. De esas noticias que se saben siempre tarde, y los medios que más escuchan los que votan no las cuentan. Desde las oficinas en las capitales financieras llaman a la democracia, siempre que esa democracia sea coherente con sus intereses.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *