Intrigas de Washington empantanan combate al Estado Islámico en Siria

Justo cuando parece cercano el golpe de gracia contra el Estado Islámico en Siria, emergen -con más fuerza- los intereses particulares de los involucrados, empantanando lo que es desde hace mucho un conflicto internacional por la recomposición de hegemonías.
Precisamente, una de esas confrontaciones que reorganiza el juego político y en el terreno, llega por parte de una Turquía harta de lo que considera “una alianza improductiva” con Estados Unidos, al comprobar que Washington dejó en segundo plano, los compromisos estratégicos con Ankara para garantizarle armas y combatientes extranjeros a los kurdo – sirios, con la intención de hacer aquello que mejor le funciona -en estos casos- a la Casa Blanca. Manipular la carta que sabe puede desestabilizar a las otras partes en juego, porque ese factor representa para el resto, una amenaza o un elemento de fricción.

Ankara que tiene sus propias preocupaciones en el tema sirio ha convertido la irritación en una ofensiva militar que pone la bota sobre el derecho internacional.
Intervino por el norte a Siria y ya anunció que lo que está sucediendo en el Cantón de Afrín es sólo el comienzo de una arremetida contra las Unidades de Protección Popular (YPG), y las razones se conocen de antemano.
Turquía mantiene una situación tensa con los kurdos a lo interno de su territorio, y ve como una amenaza a su seguridad, la presencia de ese brazo armado en una región cercana a la frontera turca, además de que el Gobierno de Erdogan está convencido de que existen vínculos entre las YPG y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán… La sola imagen de ver estimuladas con el ejemplo cercano, las aspiraciones separatistas de kurdos en Turquía, le quita el sueño al Gabinete turco en pleno.
Estados Unidos lo sabe, y revuelve el río que ya estaba turbio con ganancia para sí mismo… ¿ O de qué otra forma se entenderían estos eventos, sinó como efectos predecibles del anuncio que hizo la coalición internacional llamando a la formación de una supuesta fuerza de 30 mil hombres en la frontera sirio-turca, con presencia mayoritaria de la YPG?.
Lo que no logró Washington “con su combate al Estado Islámico en Siria”, entiéndase excusas y manejos para derrocar al presidente Al Assad, ahora lo intenta, alimentando fuegos que siempre estuvieron ahí. Irán se siente aludido cuando se activa el factor kurdo.
Damasco, enfocado en la lucha contra el terrorismo en Idlib y Guta Oriental, ve en la intervención turca un desafío añadido que aún valora cómo asumir, porque lo cierto es que desde un nuevo frente le cercenan la soberanía que ha costado siete años reconquistar.
Y esto pasa, mientras Rusia mira a un lado y a otro; y ve la gran alianza Sirio – turco – iraní – rusa contra el extremismo, deshilacharse en circunstancias que todo indica no podía predecir.
Sí, la jugada llegó desde Washington, pero la última palabra todavía no está escrita..

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