Trump quiere tener su propia guerra de las galaxias

“Mira a las estrellas y no a tus pies”

Profesor Stephen Hawking (1942-2018)

Lo invito a que mire el cielo de hoy. Es una noche tranquila del mes de marzo. Más allá de todas las cosas que puedan estar sucediendo en el planeta tierra mirar hacia las estrellas siempre provoca paz en las personas. Pero ese paisaje podría cambiar.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump propuso este martes crear su propia fuerza militar espacial. Para el mandatario el espacio es un campo de batalla, igual que la tierra, el aire y el mar y por tanto deben crear una fuerza para enfrentar a posibles enemigos que ni siquiera han aparecido.

Su anuncio fue paradójicamente veinticuatro horas después de conmemorarse el 12 de marzo el día internacional contra las guerras. Una fecha en la que el mundo siempre recuerda el saldo amargo de los conflictos, sobre todo las víctimas.

La historia reciente de las últimas décadas no le ha enseñado nada a Estados Unidos que no sea provocar conflictos y convertir en escombros lo que alguna vez fueron países prósperos. Afganistán, Libia, Irak, Siria son la mejor muestra de las consecuencias de una guerra provocada.

Los recursos empleados para otros contextos también aplican golpes blandos, bloqueos económicos, “primaveras árabes”, “revoluciones de colores”, guerras de cuarta generación, epidemias, autoatentados, en fin todo lo que sirva para justificar la presencia de intervenciones aunque nadie las haya pedido. Si nos remitimos a los orígenes, la primera guerra mundial costó la vida de cerca de 31​millones de personas.

La contabilización de las víctimas de la Segunda Guerra Mundial se estima entre 55 y 60 millones de personas fallecidas. Consecuencias positivas ninguna. Sobre la reciente iniciativa de Trump, el propio Pentágono y la fuerza aérea se expresaron en contra de la creación de este nuevo tipo de fuerzas.

Sin embargo, existe un proyecto en el que la fuerza aérea del país norteamericano ha invertido unos 5 mil 500 millones de dólares. La idea consiste en preparar al sector espacial estadounidense para un entorno de tecnologías antisatélite más amenazantes.

Recordemos que Estados Unidos forma parte de acuerdos internacionales como el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967, que prohíbe la militarización del espacio.

Si la idea de Trump es trasladar la Guerra de las Galaxias al mundo real, como en su tiempo intentó hacer Ronald Reagan, esto tendría consecuencias devastadoras. Ya tenemos suficiente con los conflictos que existen en la tierra. Ningún país tiene derecho a militarizar el espacio. Por ahora usted aproveche y mire las estrellas.

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