Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas

Cada vez más cubanos acceden a Internet a través de las zonas Wi-fi cubanas.

En este contexto ETECSA trabaja para perfeccionar los protocolos de seguridad, para proteger las cuentas de sus usuarios y ofrecer mayor calidad del servicio.

Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas: Foto: Internet
Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas: Foto: Internet

Oficialmente están registradas 60 denuncias formales a través de la Oficina de Protección al Consumidor de Etecsa en esa provincia de la zona central cubana. Sin embargo, en sondeos a la población conocimos que se trata de una problemática que sobrepasa, por mucho, esta cifra, según Cubadebate.

Modus operandi digital

Con el nuevo contexto de acceso a Internet en Cuba, la sociedad se enfrenta a delitos de nuevo rostro. Según Alvin Cordero Hernández, coordinador de la WiFi en la Gerencia de Etecsa, “hoy la variante más conocida es la creación de un portal que imita al de Etecsa. En la Bolera detecté hace mucho tiempo uno, y sigue estando; ahí nosotros tenemos dos AP (antenas), sin embargo, existe otra irradiando por un canal distinto, pero el usuario ve el mismo nombre de la red nuestra. Si te conectas a él, te abre el portal, te puedes ‘loguear’, abres el Internet, y ellos pueden mirar todas las trazas de la red y sacan la información de usuario y contraseña. Cuando te vas, supuestamente apagas la WiFi, sin embargo, la conexión siguió abierta a través del equipo de ellos, te siguen gastando tiempo y pierdes el dinero”, agregó Cordero Hernández.

Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas. Foto: Cubadebate
Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas. Foto: Cubadebate

Al  pasar por uno de los 25 puntos WiFi de Cienfuegos, es casi usual el llamado de los Connectify: “Amigo, ¿quieres conectarte?”; no pocos asumen tal propuesta como bendición, porque acceden a pagar 20 pesos en moneda nacional por una hora en el ciberespacio, sin imaginarse que al pactar con el “amigo”, comparten al unísono el mismo ancho de banda con varias personas, y pueden consumir tiempo robado a otros.

“Cuando llega el usuario y explica que se conecta a través de un nano o que ha utilizado los servicios de un connectify, se le toma la queja, pero le advertimos que está incumpliendo sus obligaciones con Etecsa; esa información aparece en el contrato, lo que sucede es que nosotros, los cubanos, no acostumbramos a leerlo, y además la letra está chiquita”, esclarece Bunny Prieto Santana, especialista de Protección al Consumidor, de esa entidad.

Las ilegalidades en las áreas WiFi son disímiles: desde la venta de tarjetas a sobreprecio, alquiler de móviles y laptops, configuración de equipos tecnológicos sin la licencia de cuentapropista, distribución ilícita de la señal inalámbrica e intercambios de aplicaciones.

Todas ellas implican el consenso entre ambas partes, a excepción del robo del tiempo Nauta.

“También existen vulnerabilidades en el sistema de Etecsa, ahora hasta lo ‘hackean’, y eso lo pueden hacer desde un móvil, una laptop, no hace falta el nano”, agregó Morales Concepción, ingeniero, director territorial de Control del MIC.

Los inspectores de esta oficina de control no poseen potestad para intervenir en estos espacios públicos, aun cuando el delito sea visible, y sepan que dentro de una mochila esté la antena pirata…, solo le corresponde a la Policía el actuar y decomisar los equipamientos involucrados en esta nueva forma de delinquir, según explicaron los directivos entrevistados. Tampoco Etecsa tiene competencia ante tal situación, a pesar de que sean sus clientes y su servicio los vulnerados.

El portal de la legalidad

En Cuba se ha desarrollado paulatinamente la informática, mas sus regulaciones quedan rezagadas al no contar con una ley de Telecomunicaciones como marco normativo, dejando margen a quienes utilizan el conocimiento para enriquecerse de modo ilegal.

Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas. Foto: Cubadebate
Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas. Foto: Cubadebate

 

“El Código Penal, por ejemplo, no incluye delitos relacionados con la informática y las comunicaciones, no hay nada escrito, y todo cae en actividad económica ilícita, que es un saco donde caben muchas cosas. A través del robo de tu contraseña, te robo tu dinero, pero ahí no hay una puerta forzada, no hay una ventana rota, no tipifica ese delito dentro de los comunes. Casi todos los países regulan la potencia y el lugar donde tú puedes irradiar. En Cuba estamos en cero con eso”, resalta el ingeniero Alvin Cordero Hernández.

“El tratamiento aquí es con las transferencias de saldo. Al revisar las trazas, sabemos la cuenta a la cual se transfirió el dinero, y le orientamos a la persona que denuncie en la Policía a esa otra que nosotros detectamos como propietaria de la cuenta receptora; la policía entonces nos envía la denuncia y Etecsa da los datos necesarios, y a partir de ahí es que comienza el proceso judicial, que no sé cómo se maneja”, agrega Bunny Prieto.

Lo establecido para ese caso es una compensación del saldo, siempre y cuando se compruebe que no transgredió lo contratado por Etecsa; ello incluye no conectarse a través de terceras personas (portales falsos, aplicaciones, connectify).

Ante la avalancha de quejas a nivel nacional, la Empresa de Telecomunicaciones implementa una nueva campaña: ¡Navegue seguro!, en la cual se ofrece una serie de recomendaciones a sus clientes, como verificar que la dirección web del portal de autentificación comience con https y que al pinchar en el candado de arriba a la izquierda, se muestre el certifico de seguridad.

 

Un comentario sobre “Fraudes y delitos en las zonas Wi-fi cubanas

  • el 2 junio, 2018 a las 7:03 am
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    “El Código Penal, por ejemplo, no incluye delitos relacionados con la informática y las comunicaciones, no hay nada escrito”, estamos LENTOS…Tantos Congresos y Eventos y siguen muchos temas por legislar…Hasta cuando ??????

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