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Existen accidentes, como dicen algunos, que no son tan accidentales

Dos noticias conmocionaron a los cubanos en las últimas horas. La primera, un accidente de tránsito de una guagua en Guantánamo que cobró la vida de 7 personas, 4 de ellos extranjeros y dejó 33 lesionados. La otra, un incendio en el hospital capitalino Miguel Enríquez que no causó víctimas mortales pero sí afectó el bloque de atención al paciente grave en la institución, desde el segundo hasta el séptimo piso.

En Oriente y en Occidente. Lamentables, dolorosos, trágico para las familias. Aunque Cuba cuenta con una respuesta inmediata ante este tipo de desastres, muchos nos preguntamos hoy si la prevención de estos hechos, de una u otra naturaleza, no debiera ocupar una mayor atención en todas partes.

Si pensamos en los accidentes de tránsito, es conveniente que la Comisión Nacional de Seguridad Vial analice rigorosamente la seguridad en la transportación masiva de pasajeros, imponga sanciones penales y administrativas a quienes violen lo establecido y dé a conocer acciones en tal sentido, con el fin de alertar a pasajeros, conductores y peatones de su responsabilidad en la vía pública.

No es posible prevenir sin educar, pero no basta la ley si no concretamos su aplicación. Está en juego la vida humana. Algunos televidentes aún nos escriben para proponernos el tema de los animales sueltos en las carreteras y autopistas del país. ¿Por qué se extiende cada día más esta amenaza latente para cualquier chofer? Si volvemos a los sucesos del hospital, urge tomar medidas de protección y seguridad en todas sus áreas.

Elegir al personal adecuado que desempeña esta función, restringir la entrada de personas ajenas a la institución de salud, velar por las condiciones de los locales, preservar los recursos de agua, electricidad y gas. ¿O es que ya no existen las inspecciones técnicas para evaluar el sistema de protección contra incendios en los hospitales y en otros lugares? Es vital extremar toda vigilancia para la salud de nuestra población.

Es cierto que esos sucesos ocurren, en ocasiones, porque existe el error humano y sus efectos son, algunas veces, irreversibles. Pero la negligencia, la irresponsabilidad, las indisciplinas pudieran dejarnos más estragos como sociedad que otros problemas de orden práctico. Porque existen accidentes que, como dicen algunos, no son tan accidentales. La seguridad de nuestras calles, de nuestros barrios, de nuestros hospitales, nos define más allá de las fronteras. Debemos resguardar esa distinción, cuidarla con desvelos y sacrificio, para no lamentar sucesos tan tristes como los de las últimas semanas.

 

1 comentario

  1. Yandy Uniam Ruiz Abreu

    hasta cuando hay que ver en las carreteras de cuba los animales, cuantos accidentes hay que ver y lamentar para que se actue y erradicar esto……… por que no se recogen cada uno de esos animales y se llevan para los mataderos para utilizar esa carne en veneficio de la poblacion, estaran de acuerdo que en una primera instansia serian muchos hasta que los culpables o se queden sin ganado o esten tras las rejas, y si son del estado tambien alguien pagara por lo que suceda, no los que cada dia utilizamos las vias del pais par atrabajar, viajar de placer o simplemente admirar nuestra isla Gracias

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