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Estados Unidos en una “encrucijada” como nación

Estados Unidos en una “encrucijada” como nación

Para muchos un empate; para otros la constatación de que Trump continúa fuerte, a pesar de todo. Y sí, comparten razones las lecturas post- elecciones de medio término en Estados Unidos, claras ya, las pertenencias de escaños en juego, en ambas cámaras del Congreso.

Por primera vez desde el inicio de su administración, Trump deberá lidiar con un legislativo donde la Cámara Baja está en poder del Partido azul. Así que el tablero cambió en casa. Los demócratas podrán promover (con más fuerza) sus políticas, o enfrentarse a las del magnate. Pero, sin prisa. Ahora que el Legislativo se recompuso, habría que preguntarse hasta donde a la élite demócrata le importa y puede llegar, para impulsar o presionar por cambios en temas capitalizados por Trump desde 2016.
Veremos, lo más probable,  que esa oposición azul en condiciones de fuerza en la Cámara Baja, se concentre en hacer tras – tabillar el programa del Jefe de Estado, convirtiendo a casi todo en una negociación infinita, ante un Trump, tal vez,  más prevenido y con más paciencia para escuchar.
Si antes, al magnate (con el control de ambas cámaras) le costó aprobar medidas legislativas, ahora el escenario le pinta menos rosa y más oscuro, a sabiendas que la vigilancia se hará más estrecha a su alrededor. La nota de suspense está en la facultad que tiene la Cámara de Representantes de iniciar el impeachment. Una de las grandes incógnitas, a la espera de las conclusiones en la investigación sobre la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones de 2016, y posibles casos de obstrucción a la justicia por parte del equipo de Trump.
Si se da, sería un escenario de fuego abierto (es una opción extrema pero posible) aunque en cualquier caso, el punto final concierne al Senado, donde la mayoría es republicana. Con tal balance en esa instancia, al mandatario le será más fácil aprobar cargos federales, además del hecho de que gana un muro de contención ante iniciativas demócratas. De todas formas, Trump probablemente seguirá utilizando sus poderes unilaterales. Hay enfoques que, está convencido, todavía funcionan. Manipula al tema migratorio como propulsor de miedos y catalizador de apoyos a soluciones cuestionables, hasta por la ley estadounidense. Y, si en algo ha demostrado talento, es en erosionar la percepción pública del trabajo que realizan instituciones que supuestamente existen para servir de contrapeso.
La palabra del momento en Estados Unidos podría ser “encrucijada”.  No hay que ir lejos, su presidente es la prueba.

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