¿ Qué pasa con la decencia en Cuba?

¿Alguna vez se ha preguntado Ud si es una persona decente?

Si lo es, mucho le debe preocupar las NO pocas conductas que a diario vemos.

Seguramente en más de una ocasión, Ud como yo, ha sido testigo o víctima de escenas vulgares, lo mismo en la calle, en el mostrador de una tienda o en el lobby de una institución pública. Por ejemplo, personal de servicio vociferando a los custodios en la puerta principal de un prestigioso organismo, los que suben al ómnibus con reguetton demasiado alto en sus bocinas o los dependientes discutiendo con los que compran.

Escenas donde se maltratan, ofenden, y dan la peor de las imágenes… Pero lo más triste, es que los que así actúan no les interesa.

El indecente no reconoce ni se avergüenza de su falta, porque para ellos, ese es un comportamiento normal.

Realmente, esas actitudes me preocupan, porque el cubano, por naturaleza e idiosincrasia no es así, pero en los últimos años, por razones de degradación social y falta de exigencia y rigor de no pocas leyes, esas actitudes negativas las vemos con más frecuencia.
Muy triste es ver a un joven, a una mujer o un adulto mayor con posturas indecentes.

Y a veces esa conducta no solo se aprecia en el hablar o mejor dicho en el gritar, sino en el vestir, el caminar y el proceder en la vida.  Por suerte, no todo está perdido.

Hay también muchas, pero muchas personas respetuosas, educadas y decentes en Cuba, que dicen buenos días, piden permiso, hablan en voz baja, son los mismos que ante la vulgaridad prefieren hacer silencio y seguir el camino.

La familia y la escuela son factores claves en la formación de valores

Soy de los convencidos de que la decencia no tiene edad.

Por eso lo mismo la puede practicar un joven que un adulto mayor.  Se de muchachos muy decentes, y de personas mayores que dejan mucho que desear, y viceversa.

Y saben por qué, porque la decencia viene desde la cuna, y en ello tiene mucho que ver la familia.

Necesitamos un país con decencia, porque serlo es respetar el actuar y el criterio del otro, es dejar a un lado la chabacanería, el chisme, es resolver cualquier problema por la vía del diálogo, tratar bien a los demás, hablar en buen tono, es no hacer gestos desagradables con las manos o con el rostro, es no decir palabras obscenas, es vestir y comportarse de acuerdo al lugar, es sencillamente ser agradables, respetuosos y educados.
Cuba, su sociedad y nuestro desarrollo necesitan de buenas personas, de hombres y mujeres con decencia, y eso se logra con cultura, ideas, sensibilidad, educación, pero también con el tan necesario rigor para el cumplimiento de las normas y las leyes de comportamiento social.

3 comentarios sobre “¿ Qué pasa con la decencia en Cuba?

  • el 25 mayo, 2018 a las 2:22 pm
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    La docencia en Cuba está bastante mal. Opino que es la falta de preparación de los maestros. Pués para ejercer esa profesión se debe en primer lugar tener vacación, algo que no siempre está presente.

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    • el 6 junio, 2018 a las 1:32 pm
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      Y a usted su maestro le enseñó bien poco, o a lo mejor no tenía “VOCACIÓN” pues estaba de vacacion, digo de vacaciones.

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    • el 6 junio, 2018 a las 1:34 pm
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      Amigo este artículo es sobre la “DECENCIA”, no sobre la docencia.
      Y a usted su maestro le enseñó bien poco, o a lo mejor no tenía “VOCACIÓN” pues estaba de vacacion, digo de vacaciones.

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