En Villa Clara se preocupan por la alimentación del paciente celíaco

Notables beneficios reporta a la población villaclareña la creación de una repostería dulcería encargada de ofrecer una variada gama de productos, capaz de suplir una parte de las necesidades alimentarias del paciente celíaco.

Esa idea garantiza semanalmente una oferta de ocho productos elaborados a base de mix, una harina importada libre de gluten, con la cual se elaboran los panecillos, el kake, la moka y otras golosinas para quienes padecen esa enfermedad.

En el país existen otras dos instalaciones de ese tipo: una en La Habana y la otra en Santiago de Cuba.

Granma afirmó que entre los beneficiados figura el niño de diez años Jorge Daniel García, de Placetas, quien asegura que su vida ha cambiado después de recibir esa dieta. «Antes sufría mucho al ver los panes, pizzas, dulces y otras cosas en la casa o en la calle y no poder comerlas porque me hacían daño. En cambio, ahora disfruto muchísimo lo que trae mi papá, que es una delicia, aunque lo que más disfruto es el panqué», asegura el infante.

Su padre, Juan Carlos García, no tiene palabras para reconocer a quienes fomentaron esta idea, que garantiza semanalmente una oferta de ocho productos elaborados a base de MIX, una harina importada libre de gluten, con la cual se elaboran los panecillos, el kake, la moka, los mantecados, las pizzas y otras golosinas para quienes padecen la enfermedad.

Asimismo, Mailín González, la mamá del pequeño Flavio Lorenzo González, también de diez años, no escatima esfuerzos para viajar semanalmente desde Jatibonico, en Sancti Spíritus, hasta la dulcería Siboney en Santa Clara, a buscar el módulo que se le entrega a su hijo, y con el cual satisface en parte su voraz apetito.

No sé qué hubiera sido de nosotros sin esta dieta, que para el niño es medicina, expresa la madre agradecida, y pondera la calidad de los productos que recibe, «se ve que están confeccionados con mucho amor», dice.

Mas, no solo son niños los beneficiados por la dulcería Siboney, también personas mayores, como Rolando Rodríguez Esperanza, reciben las ofertas salidas de las manos de los trabajadores de la Empresa Productora de Alimentos en Villa Clara, al decir de Gisela, su hermana, quien cada semana adquiere los ocho productos ofertados, que considera de excelente factura.

Adiós al gluten

La enfermedad celíaca es una enfermedad digestiva que daña el intestino delgado y altera la absorción de las vitaminas, minerales y demás
nutrientes que contienen los alimentos. Los pacientes con enfermedad celíaca no toleran una proteína llamada gluten, que se encuentra en los cereales (trigo, avena, cebada, centeno).

Atendiendo a la necesidad de garantizarles la correcta alimentación, se ha ideado la creación de instituciones que faciliten la entrega de una gama de productos libres de gluten, la primera de las cuales nació en La Habana y la segunda en Santa Clara, además de otra que atenderá a los pacientes de la región oriental, radicada en Santiago de Cuba.

En el caso de la dulcería repostería Siboney, de Villa Clara, tiene censados en estos momentos a 136 enfermos que residen en Santa Clara, además de otros 94 del resto de los municipios del territorio y de provincias que van desde Matanzas hasta Holguín, aunque los que más vienen a buscar la oferta son los residentes en Cienfuegos y Sancti Spíritus, refiere Miguel Eduardo González Pérez, administrador de la instalación.

Dada la importancia y calidad de lo que allí se produce, algunos padres de Camagüey, Matanzas y Granma también han buscado las vías para adquirirlos, a través de personas que viajan hacia esos lugares u otras vías, asegura González Pérez, quien explica que se produce dos veces a la semana, los martes y miércoles.

Acerca de los requisitos para evitar la contaminación con algún producto que contenga gluten u otras sustancias nocivas a los celíacos, Juan Miguel González Escurdia, director de la Empresa Provincial de Producción de Alimentos, explica que allí trabaja solo un personal muy especializado, integrado por tres panaderos, quienes cuentan con todas las condiciones para evitar cualquier tipo de riesgos.

Añade que el local tiene las condiciones higiénicas y sanitarias requeridas, está hermetizado y con un clima favorable, además de estar prohibida la presencia de otros tipos de harina que contengan trigo, cebada, avena, centeno u otros productos portadores del gluten, todo lo cual es certificado y controlado por la Empresa y el Instituto Nacional de Alimentos, radicado en la capital del país, al que se llevan con frecuencia las muestras, refiere el directivo.

Otras medidas de seguridad tienen que ver con la transportación, a través del empleo de un vehículo con todas las condiciones higiénicas, además del correcto embalaje y etiquetado de cada uno de los ocho productos que se fabrican en la Siboney, refiere Juan Miguel, quien reconoce el esfuerzo realizado para garantizar estas producciones, subsidiadas a partir del alto costo del MIX, –la materia prima empleada– en el mercado mundial.

Sobre el uso del sorgo en estas producciones, el administrador de la unidad explicó que inicialmente se utilizó esa materia prima a partir de un experimento desarrollado por científicos de la Universidad Central, sin embargo, a pesar del éxito de las primeras pruebas, debió ser sustituida producto de algunos problemas presentados por el molino procesador de ese cereal, que entregaba la harina con una granulometría sin los parámetros establecidos.

Es una idea que no se ha desechado, en la cual laboran la empresa, los científicos de la «Marta Abreu» de Las Villas y la delegación de la Agricultura en el territorio, que no han renunciado a esa vía de sustitución de importaciones, asegura el administrador de la dulcería Siboney.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *