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En busca del sueño americano

En busca del sueño americano

El panorama es el siguiente: miles de personas marchan en la Caravana Migrante hacia Estados Unidos en busca del sueño americano en un país que no los quiere, y por otro lado, miles de efectivos estadounidenses en la frontera para impedirles la entrada…

Para muchos es un drama humano, un conflicto político, una crisis diplomática entre Washington y algunas naciones centroamericana, pero para Donald Trump podría representar algo muy diferente, podría representar una excelente oportunidad para que su partido salga bien parado en las venideras elecciones de medio término, en las cuales, si los demócratas lograr el control de la Cámara de Representantes, un escenario posible, le pueden poner freno a muchas de sus iniciativas, pero no solo eso, si los republicanos mantienen el control de ambas cámaras, la figura de Trump logrará mayor capital político, el cálculo es sencillo, muchos asumen estos comicios como una especie de plebiscito a su administación, si ganan, podría cobrar liderazgo en un partido que le hace aún cierto rechazo y se le abrirían más las puertas a la reelección en 2020.
Esa caravana podría ser en este contexto la gallina de los huevos de oro. Una vez más estamos frente a un fenómeno que para analizarlo y comprender las reacciones, debemos entender que hay varias lógicas. ¿Cuál es una de las principales características del votante republicano, especialmente del votante de Trump? Pues la xenofobia, personas que odian a los inmigrantes, sobre todo a los inmigrantes procedente de América Latina y el resto del tercer mundo, los odian no porque representan una competencia en el mercado laboral como se decía en tiempo de la crisis, los odian esencialmente porque sienten que contaminan su cultura, porque supuestamente son un peligro a su idiosincracia e identidad, por lo tanto, para ese electorado, que es el que le interesa a Trump, esta reacción violenta del mandatario frente a la caravana es gasolina para sus sentimientos más extremistas. Es además, un elemento que el mandatario y su partido puede usar para infundar miedo, y así movilizar a ese republicano moderado que no está del todo contento con el devenir del país, o para movilizar a segmentos indecisos, incluso, para influir en parte de ese electorado demócrata más conservador.
Hay que entender que, mientras más rechazo Trump genere a nivel internacional, más puntos gana a lo interno, por lo menos, en sus bases, compuestas por personas convencidas de que el país es tan glorioso y ejemplar que poco le debe importar el resto del mundo. Recordemos además, que los votantes republicanos son más disciplinados a la hora de votar que los demócratas, y esa asistencia podría ser mucho mayor si están exaltados por un hecho específico, como podría ser la Caravana Migrante. Según algunos expertos, y esto es un detalle clave, es el discurso antiemigrante una de las banderas de la popularidad de Trump, si es así, por supuesto que no bajará esa bandera, y tratará de que ondee bien alto cuando se le de una oportunidad como esta.
Noam Chomsky dijo hace unos días una verdad del tamaño de un catedral respecto al tema: La caravana huye de la miseria y de los horrores de los que Estados Unidos es responsable. Una reflexión evidente para mucho, pero demasiado compleja y lejana para esos estadounidenses que en 2016 votaron a Trump, que hoy le dan su apoyo, y que lamentablemente son suficientes para ofrecerles nuevas victorias.

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