Elecciones en Colombia. Duke y Petro son favoritos para segunda vuelta

Quiero comenzar con la reflexión del académico colombiano, Eduardo Pizarro, a propósito de que me ocupa hoy abordar las ya muy cerca elecciones presidenciales en Colombia. Dijo Pizarro: «uno no puede andar creyendo que la responsabilidad de lo que pasa en el país no la tengo yo. Uno tiene que tener la tranquilidad de conciencia de que traté de hacer algo a través de la herramienta que me brinda la democracia que es el voto».

La abstención predonima en los comicios en América Latina

Y sirva esto para todos, sobre todo en América Latina, donde la abstención y apatía política de Europa también ha llegado para quedarse. Toda elección es importante y definitoria, pero más cuando puede significar echar por tierra, borrar de una vez, un acuerdo de paz que por muy desmembrado que se encuentre ahora mismo, es lo más progresista y avanzado que se ha logrado en un país con una guerra que se ha enquistado en las almas.
Las opciones más mediáticas son 5, aunque en realidad son 6 candidatos los que contienden pero hay uno independiente si mucha visibilidad; opciones diversas en muchos aspectos programáticos pero que en materia de paz y reconciliación dividen mucho más.

Las encuestas predicen una segunda vuelta

Y aunque en esta recta final, por ley, no se habla dentro del país de encuestas, antes del cierre la tendencia seguía arrojando una segura segunda vuelta y entre los probables candidatos al mano a mano estaría el uribista y ultraderechista Iván Duque y el izquierdista Gustavo Petro, pero con desventaja frente a Duque.
La campaña de quien va a la vanguardia presuntamente, se ha erigido sobre la base del miedo a la izquierda, al populismo y todo lo que se acerque al rojo. «No queremos otra Venezuela», «n queremos el castro-chavismo», los mismos eslóganes triviales y carentes de sentido que permitieron la victoria al NO en el plebiscito del acuerdo de paz se han activado para disminuir la simpatía hacia Petro.

Denuncian posible fraude en las presidenciales colombianas

Este último, como hemos dicho, con un pasado guerrillero, ha advertido de un posible fraude y presentando argumentos que han caído en saco roto, pues el actual presidente Santos se ha encargado de vociferar transparencia, garantías y seguridad. Palabras que quedan en entredicho en una nación donde jamás la izquierda ha llegado al poder, totalmente estigmatizada por los procederes de la insurgencia y la aniquilación a ratos quirúrgica, a ratos de forma masivamente genocida del pensamiento que disiente.
Los colombianos siguen entonces siendo presa de la polarización, y en esa batalla se pierden a otros candidatos atractivos y con propuestas menos radicales, incluso alguna que otra verdadera apuesta por el ansiado cambio que jamás dependerá solamente de elegir presidente sino del actuar, las decisiones y conducta de los ciudadanos, más urgidos a intervenir en política que a ser presas de la política. Son los casos de Humberto de la Calle y Sergio Fajardo, relegados al final de los sondeos por no caer a veces en esa mermelada de corrupción que caracteriza a las elites dominantes en Colombia.
Ahora bien, situándonos en las mayores probabilidades, de ganar el aspirante por el Centro Democrático, Duque, los poderes en el país quedarían concentrados en el ala uribista. Pues estaría el heredero títere en la Casa de Nariño y el padre que mueve los hilos, Álvaro Uribe Vélez como el senador más votado del país pujando por convertirse en presidente del Congreso. Si es así, se avecinan tiempos complejos para esta parte del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *