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Vía Crucis del migrante

Vía Crucis del migrante

Después de semanas caminando, a pie, en transportes improvisados, enfrentando todo tipo de riesgo, llegó a la frontera una parte del grupo de centroamericanos que iniciaron lo que ya se hace habitual conocido como el Via Crucis migrante.
Se ha hecho frecuente, sobre todo en Semana Santa, el punto de encuentro es la frontera sur de México, el objetivo es agruparse, para evitar los riesgos del camino: violadores, ladrones, asesinos.
La meta es la frontera con Estados Unidos y allí pedir asilo político.

Este año ha sido quizás el peor, con un aumento de casi el 300 por ciento

Llegan mujeres, hombres, niños pequeños, y adultos mayores.

Pero cruzar la frontera se ha vuelto más peligroso que nunca, no por los delincuentes comunes, sino porque el gobierno de Estados Unidos ha hecho de los inmigrantes su principal enemigo.
Trump ha respondido cual si fuera una guerra.

Lo primero que hizo fue criticar a México y decir que ese país tiene el absoluto poder de parar la caravana…
Es incierto.  Si ni Estados Unidos, con todo el dinero que le pone a la guardia fronteriza puede, mucho menos México, un país que vive dominado por 7 carteles del narcotráfico que se reparten el territorio, y donde las desapariciones forzadas son frecuente titular.

Lo segundo que hizo fue enviar a la Guardia Nacional a la frontera

Han llegado ya a la frontera, ahora se les acaban los días de la visa temporal que dio México, y esperan a ser procesados tras haber pedido asilo político…
Todo comenzó en Tapachula, el 25 de marzo, la gran mayoría viene de Honduras, pero son de varios países centro-americanos…
Y algunos piensan, bueno, ¿por qué Estados Unidos debe dejar que pasen esas cientos de personas? ¿Por qué corren todos esos riesgos, y por qué se enfrentan a la más anti-inmigrante de todas las administraciones? Todos lo dicen claramente: venimos porque tenemos miedo, por la inestabilidad y violencia de los países de donde provenimos.

Una madre que carga con sus hijos, dice: en Honduras, tras los disturbios por la reelección del actual presidente, hubo saqueos y nos robaron todo y quedamos en la calle.
Queremos vivir sin miedo.

Ya no es la prioridad lo más tradicional: un trabajo, comida, una casa confortable, anhelos comunes de un inmigrante. No, su anhelo es vivir sin miedo, huir de la violencia.

Ahora esperan por los servicios migratorios de Estados Unidos

Mientras tanto, Mike Pence, vicepresidente norteamericano, anti-inmigrante hasta la médula, fue a la frontera, pero no a preocuparse por los 300 niños que aguardan para entrar a Estados Unidos, no, fue a ver a la Guardia Nacional, y el despliegue de guerra contra gente que huye del hambre.
Cuando pasen los días, la atención mediática bajará y quizás no nos enteraremos de cuál es el destino de estos cientos de personas que hoy esperan en la frontera sur de Estados Unidos.
Pero no importa, el año que viene sucederá lo mismo

Cada año pasan por México en dirección al norte 400 mil personas

México deporta, y Estados Unidos también, pero no tienen algo mejor a lo que regresar, por lo que perseveran en el intento.
Estados Unidos jamás ha asumido responsabilidad, su parte de responsabilidad, en esta tragedia. Las políticas neoliberales, la privatización, la expoliación de tierra, la falta de trabajo, todo esto significa hace décadas violaciones flagrantes de los derechos humanos, de los que jamás se escucha hablar a los políticos estadounidenses tan centrados en los derechos humanos en Venezuela y Cuba, sin ver los problemas que tienen en su propia frontera.
Cada guion de intervención política que violenta los ritmos endógenos de los países como el que se aplica en Venezuela o Nicaragua, exacerba estos problemas.
Cada poderío exagerado de las grandes compañías privadas a las que poco le importa la gente.
El narcotráfico pagando con dinero de la droga, todo eso fertiliza violencia, y las caravanas de inmigrantes crecen
Ir de sur a norte ha sido una constante durante siglos, pero empeora a medida que se vuelve más claro que para que unos tengan mucho, otros han de ser expropiados.

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