Menú

El Proceso de Paz en Colombia atraviesa un período crítico

El Proceso de Paz en Colombia atraviesa un período crítico

Desde que sigo de cerca la política colombiana, puedo afirmar que se trata de un país que no da tregua en materia noticiosa.

Solamente en las últimas semanas, una avalancha de acontecimientos se ha suscitado de golpe poniendo en riesgo, todos ellos, el proceso de paz en construcción que vive ese Estado.

No pueden abordarse en toda profundidad los hechos en apenas 3 minutos de televisión, pero intentaré esclarecer algunos.
Un exguerrillero de las FARC en huelga de hambre como reacción a la intención del estado colombiano de extraditarlo a Estados Unidos por supuestos nexos con el narcotráfico.

Paralización del diálogo entre gobierno y ELN ante decisión de Ecuador de retirar sus servicios de sede del proceso.

La causa, relacionada con duros enfrentamientos en la frontera bilateral colombo ecuatoriana, y la muerte de periodistas en circunstancias aún por determinar.

A lo que se suma del otro lado del país, en la frontera con Venezuela, también fuego cruzado entre el ELN y otro grupo armado ilegal, el Ejército Popular de Liberación, EPL, situación que ha desencadenado una crisis humanitaria en la región del Catatumbo.

Y todo este panorama a un mes de las elecciones presidenciales abocadas necesariamente a una segunda vuelta por la pluralidad de candidatos y la oscilación de los sondeos.
Así es Colombia, de compleja, sobre todo cuando se avecinan decisiones de país, y es el caso de los comicios para elegir al sucesor de Santos.

Todo, absolutamente todo, pasa por ahí y se hilvana en función de un fin último electorero, queramos o no. Si bien he dicho que el proceso de paz no es, como en las elecciones pasadas, el centro de esta votación, indirectamente está en juego y se usa como baraja de doble cara.

El inculpamiento a Jesús Santrich en un escándalo de tráfico de drogas conviene como anillo al dedo al gobierno para responder en contundencia a todos los que critican el proceso y hablan de impunidad para los reincorporados de las FARC.

Se echa por tierra la tesis uribista de que los crímenes pasarán por alto

Puede ser real la implicación de este hombre, que no es cualquiera, es prácticamente uno de los más intransigentes ideólogos de la exguerrilla, que ahora se ve envuelto en serias acusaciones que habría que demostrar, pues existe el antecedente de casos como este construidos de cara a la opinión pública como el Simón Trinidad, preso en Estados Unidos.

Por lo pronto, la salud de Santrich, está en juego, es su segunda huelga de hambre en poco tiempo, y sus correligionarios exigen esclarecer los hechos.
Romper el proceso de diálogo con el ELN conviene en cambio al Uribismo, que sostiene el principio de NO diplomacia y SÍ plomo a esta organización.

En los pocos meses que quedan para el cambio de mando, harán todo lo posible por ayudar a dilatar el proceso, que aun no encuentra sede alternativa entre el resto de los sitios posibles, incluso porque el asunto de revivir la extradición significa un peligro para los propios elenos que estudian cuidadosamente todo lo que les pasa a los de las FARC.

Y de pronósticos electorales, Colombia no es un buen ejemplo. El termómetro varía constantemente y queda en la memoria el fracaso del plebiscito de paz. Pero sigue siendo un peligro real la popularidad del candidato de Uribe, Iván Duque, que acumula votos a costa de implantar el miedo contra el aspirante de izquierda, Gustavo Petro. Otros derechistas, como Germán Vargas Llera han salido de la cola para puntear en las encuestas. Puede darse una batalla ideológica: Duque-Petro o un pulseo derechista Duque-Vargas Llera.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *