El Parkinson: ¿por dónde va la ciencia?

Este 11 de abril en las redes sociales ha sido frecuente encontrar imágenes de tulipanes rojos. Desde 2005, esa flor es el símbolo mundial de la enfermedad de Parkinson.Y es que un horticultor holandés que tenía ese padecimiento bautizó con el nombre de “Dr. James Parkinson” a un tulipán que había desarrollado y registrado en 1981.

tulipán
Un tulipán rojo es el símbolo que se emplea en las campañas concientizadoras por el Día Mundial del Parkinson. Foto:Internet

Con esa bellísima iniciativa, aquel horticultor rendía homenaje al médico británico que describió por primera vez la enfermedad en 1817 y que nació precisamente un  11 de abril. En sus primeros artículos, el Dr. Parkinson –que por cierto, padeció la enfermedad- la nombró “parálisis agitante”, pero no fue hasta después de 1960 que se identificaron los cambios bioquímicos que ocurrían en el cerebro.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central. Provoca una caída en los niveles de dopamina, un neurotransmisor muy importante para las funciones motoras del organismo.

El síntoma que más se conoce es el temblor, sobre todo en las manos, pero puede presentarse también con rigidez, lentitud en los movimientos o deterioro del equilibrio.Con el tiempo, los pacientes pueden tener dificultad para caminar o hablar.

Este padecimiento afecta por igual a hombres y mujeres de cualquier lugar del mundo, en especial aquellas que se encuentran entre los 40 y 70 años, aunque contrario a lo que se cree, puede aquejar también a personas jóvenes.

En la actualidad, es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en adultos mayores, después del Alzheimer. Según la Organización Mundial de la Salud,  alrededor de 7 millones de personas en todo el orbe padecen Parkinson.

Se trata de una enfermedad crónica, pero los científicos desentrañan los misterios del cerebro para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Así, encontramos ya desde medicamentos hasta operaciones –que si bien no pueden aplicarse a todos los pacientes- sí alivian los síntomas en algunos casos.

A nivel internacional, hoy se aplica la estimulación cerebral profunda, tratamiento quirúrgico que consiste en implantar en el cerebro un dispositivo neuroestimulador.

estimulación cerebral profunda
La Estimulación Cerebral Profunda, o deep brain stimulation en inglés, consiste en implantar un aparato médico que envía impulsos eléctricos a puntos específicos del cerebro. Foto: Internet

Pero la mirada de la ciencia está ahora en lograr la activación de las neuronas pero con métodos no invasivos y también se investiga la posibilidad de usar células madre.

En Cuba, junto con el trabajo de neurocientíficos de diversas instituciones, urge pensar en la creación de centros  especializados a los que, por ejemplo, puedan asistir los pacientes durante el día para hacer ejercicios, mantenerse activos y socialmente integrados.Además, esos centros servirían como apoyo a los cuidadores.

Mientras los científicos hacen su parte, queda de nuestro lado como sociedad, brindar amor y comprensión a los familiares y sobre todo, a los pacientes con Parkinson. Es ese el único camino para respetar su dignidad como seres humanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *