EE.UU.:Brett Kavanaugh, ha sido el juez elegido por Donald Trump

Esta semana Donald Trump sigue sumando rechazo en su continuo desdén por la opinión pública y el sentido común. Dos noticias escandalizan a buena parte del país.  Primero que en su intento por cortar de tajo la entrada de inmigrantes, y para ello separarlos de sus hijos, pues la separación de menores no es una consecuencia, es la estrategia, ahora mismo hay tres mil niños en un limbo legal, y en algunos casos se están practicando pruebas de adn para unir familias.

Pero en su lucha por proteger los valores familiares, llega Trump a un nuevo colmo. Hace algunas semanas la Organización Mundial de la Salud tuvo su asamblea en Ginebra. Una de las resoluciones a aprobar sería sobre la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida. Eso lo sabe todo el mundo, es la mejor opción para un bebé.

La resolución era en apoyo a esto, lanzando un mensaje de concientización, recordemos que son los países subdesarrollados los que más dependen de esta práctica para que los bebés sobrevivan los primeros meses de vida. Pues les cuento que la administración de Donald Trump ha intentando quitarle fuerza al tema, incluso modificar el texto, por qué? Dicen los que representan a Trump que las fórmulas, leche enriquecida en polvo para bebés, es mejor, en un claro intento de complacer a las grandes compañías que presionan para aumentar sus ventas.

Como mismo ha dicho que el cambio climático es un invento de los liberales, ahora quizás también diga que la superioridad natural de la lactancia materna es una maniobra política de Obama. Pero ya locuras como estas se tornan normales en Washington.

Lo que ha sacudido realmente al pantano capitalino es que finalmente Trump ha elegido a un juez de la corte suprema, en sustitución a Anthony Kennedy, quien anunció su retiro. ¿Por qué es esto importante? El sistema político estadounidense se compone de tres partes: el ejecutivo, el Congreso bicameral, y la Corte Suprema, esa que se encarga de vigilar que no se viole la constitución.

Cuando jueces de instancias menores, no se ponen de acuerdo, le toca a la Corte Suprema decidir, y esto lo hacen 9 jueces nombrados por los presidentes en diferentes momentos, que ocupan el asiento de manera vitalicia. El último juez que cesó en sus funciones fue el fallecido Antonio Scalia, eran tiempos de Obama, y en la guerra frontal que le hacían al entonces presidente, el Congreso decidió, en violación de las leyes, que Obama no tenía que nominar a nadie, que sería el sucesor.

Trump ha tenido entonces, y solo hasta el momento, la oportunidad de nominar a un sucesor para Scalia, sustituido por otro juez igualmente conservador, y ahora ha hecho el nombramiento que mantenía en vilo a tantos medios de comunicación: Brett Kavanaugh, ha sido el elegido.

De sólida formación, Kavanaugh fue de los que trabajó en el proceso de impeachment contra Bill Clinton, pero luego siendo amigo de la familia Bush, fue de los que participó en el nunca bien explicado reconteo de votos en la Florida que le dio un segundo mandato al junior de la familia. Se saben dos cosas: primero que será una batalla muy dura que el Senado lo apruebe.

Pero como el Congreso le ha hecho la vida mucho más fácil a Trump de la que jamás se la hizo a Obama, probablemente este hombre se siente allí, y el actual mandatario habrá tenido el privilegio de nombrar a dos jueces en solo los dos primeros años de mandato.

El problema es que un juez puede cambiar la tendencia de votos de un lado para otro, puede desempatar una votación que quede en la intersección entre conservadores y liberales. Kavanaugh es un representante fiel del ala conservadora republicana, aunque se supone que los jueces sean independientes en sus decisiones, y solo interpreten la ley, aunque ya sabemos que eso es solo de dientes para afuera.

El que se retiró solía ser un voto péndulo, a veces a un lado, a veces a otro, era como una visagra, pero los pronósticos con Kavanaugh, católico, puesto ahí por grupos a los que ha de serle fiel, tiene grandes posibilidades de por ejemplo ser el empujón necesario para ilegalizar una sentencia de 1973 que permitió el aborto en Estados Unidos, en ese país donde ese derecho fundamental de las mujeres se ve debilitado cada día, acompañado además con el encarecimiento de los métodos anticonceptivos.

Temen que pueda oponerse también al matrimonio entre personas del mismo sexo, ya legal en todo el país. Trump iba a servir de promotor para que fuese más fácil su elección en el Senado, y lo hará, pero no hablando de las credenciales del jurista, sino yéndose de gira por Europa, ahora en medio de la guerra comercial emprendida por él mismo, y con la casi segura reunión con Vladimir Putin, lo cual mantendrá muy entretenidos a los medios de comunicación, mientras en casa, Trump redefine la instancia más importante, y de más lento movimiento, para inclinar la balanza hacia sus intereses. Por eso, siempre hay que buscar qué oculta la más reciente algarabía que forme en Twitter.

Cristina Escobar

Periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana y Canal Caribe

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