Donald Trump cada vez más confrontacional

Después de mucho debate, el Congreso estadounidense aprobó el presupuesto que traza las prioridades de la Casa Blanca. Quizás usted recuerde cuando conversamos hace algunas semanas sobre la propuesta de Donald Trump, y es que el presidente propone, y el Congreso si está de acuerdo, aprueba o no.

En aquel momento esa propuesta parecía una gran locura, pero, como la realidad supera a la ficción siempre, y más en la política estadounidense, esa propuesta ha sido aprobada con cambios menores, y por tanto ya tienen destino para el dinero que imprimen durante los próximos meses, hasta octubre cuando concluye este año fiscal.

Cuba está presente en este largo documento, como manda la Helms Burton, esa ley vigente como el primer día y que sostiene el bloqueo contra Cuba. De nuevo, como en los tiempos de Obama, se aprobaron 20 millones de dólares que el gobierno de Estados Unidos dedicará solo en este período de tiempo que estamos hablando, a lo que una posición expresa: Cuba tiene que ser como yo quiero, y no como los cubanos deciden.

Estos son los 20 millones públicos, esos que también engrosan los bolsillos de muchos que dicen trabajar para este propósito, y que año tras año aumentan sus arcas, mientras la democracia a la americana no llega nunca a esta Isla.

Este no es el único dinero que se dedica a planes contra el sistema político cubano, fluye dinero de fundaciones, fondos privados, becas con los rostros más inocentes, que pagan viajes, y visibilidad internacional a figuras de abiertas posiciones contrarrevolucionarias que son conocidas en Miami, quizás en alguna oficina en el Congreso, pero no en el país que dicen que trabajan para cambiar.

No hay sorpresas, Barack Obama intentó un camino distinto con Cuba, en sus apariciones públicas condenó el bloqueo, aunque siempre dijo clarito que el objetivo era cambiar el sistema político en Cuba. Qué podemos esperar de Donald Trump que llegó con una misión a la Casa Blanca: regresar a los tiempos de mayor confrontación con todo el mundo, cerrando fronteras, y maldiciendo de cuanto país enfrente a Estados Unidos.

No exagero, en este presupuesto están los 600 millones para fortalecer la seguridad fronteriza en México, el muro físico o humano para cerrar la frontera sur. Sume usted las cifras, cientos de millones de dólares no para los programas de ayuda a personas pobres, que las hay en Estados Unidos, para pagar a los millones de estadounidenses sin seguro médico, no, es dinero para armas, uniformes, salarios para guardias fronterizos.

Y este presupuesto pone en papel lo que suponíamos, se acabó la diplomacia, 32 por ciento menos dinero para el Departamento de Estado, pero mucho para armas: 60 mil millones más para defensa de quién, un nombre eufemístico, defensa, 60 mil millones más para guerras.

A veces los números son abrumadores, para que tenga una idea: Estados Unidos gasta más dinero en defensa que los siete países juntos que le siguen en la lista. Aprobado el presupuesto, pasado el obstáculo burocrático: a ejecutar el nuevo plan ahora en el mundo.

Coherente es entonces que Donald Trump haya escogido como nuevo asesor de seguridad nacional a John Bolton, trabajó con W. Bush, y afirmó “Estamos seguros de que Sadam Husein ha escondido armas de destrucción masiva”, mintió, allá por el año 2002.

En aquel contexto dijo que Cuba tenía armas de destrucción masiva, creadas en el polo científico, donde se hacen medicinas para curar. Nadie nunca lo enfrentó a sus mentiras. Pero lo bueno y lo malo de Bolton es que dice lo que piensa. Ha afirmado que Estados Unidos tiene derecho a un ataque preventivo contra Corea del Norte, que el consejo de seguridad de la ONU solo debería tener como miembro a Estados Unidos. Ese hombre del que se puede decir mucho más, le habla al oído a Donald Trump y contribuye a su comprensión del mundo, este magnate devenido político que se está enterando de muchas cosas en el camino.

Por cierto, Bolton pudo haber sido asesor antes, estaba en la lista de posibles asesores, necesitan una lista, despiden o renuncia alguien nuevo cada semana, Bolton no estuvo en la Casa Blanca antes porque Trump mostró reticencia hacia él, por su poblado bigote. Parece que ya eso no es un problema. Cada día más claro, renacen las formas de agresión más frontal, América Latina para y de Estados Unidos.

En pocas semanas se unirán presidentes de este hemisferio en Lima, Perú, el país sin gabinete con presidente recién estrenado, habrá que ver qué dice Trump allí, y mejor aún qué le responden.

Cristina Escobar

Periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana y Canal Caribe

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