Cumbre Kim-Trump: mucho ruido y pocas nueces

Ya se produjo el surrealista encuentro. Una reunión, firma de acuerdo, y una larga conferencia de prensa entre Donald Trump, presidente norteamericano, y Kim Jong Un, líder de la República Popular Democrática de Corea. Sonrisas, manos estrechadas, el mandatario estadounidense hasta le mostró el automóvil presidencial conocido como la bestia al líder asiático.

No hay acuerdo concreto, sólo promesas

Dice Trump con su retórica habitualmente exagerada, que se llevan estupendamente, y que confía en Kim, como comprenderán en Estados Unidos izquierda y derecha ve esto como una gran locura difícil de metabolizar. Y es que el enemigo supuesto, es de pronto ameno conversador con el que pusieron en la Casa Blanca.  Y como no salió nada concreto de esa reunión, y fue meramente simbólica, vamos a los símbolos.

Trump llegó como un vendedor, no como un presidente, esa figura displicente, del que intenta convencer de la compra de algo al potencial conquistado por su retórica, pero ¿qué es realmente lo que vende Trump? Lo que más le critican en su país es exactamente eso: esperaban un cronograma de trabajo, hoy espero que detengas tus programas de misiles, mañana te dejo inspeccionar las instalaciones, eso esperaban de la reunión: pasos concretos para la desnuclearización, fechas, plazos.

Trump promete acabar con las maniobras militares con Corea del Sur

Pues nada de eso, solo compromisos fatuos. Firmaron un acuerdo donde Kim se comprometió a la total desnuclearización, ¿cuándo? No se sabe, ¿cómo? Tampoco.  Y claro que esta novela se puso mejor después de la reunión. Al otro día la prensa norcoreana dijo que la reunión había sido productiva y publicó una treintena de fotos, y apenas habló de la desnuclearización. Casi simultáneamente dijo Trump, en Twitter que ya no existe la amenaza nuclear norcoreana, que se puede dormir tranquilo.

Claro que eso no se acordó. Trump sí le dio consejos a Kim, no entró en lo que para él son tecnicismos de temas nucleares, pero sí le habló de lo que él sabe, Corea del Norte tiene que aprovechar sus playas, construir condominios, le dijo el siempre empresario que vive en el presidente.

Trump tendió una mano, dijo que se acabarían los ensayos bélicos entre Corea del Sur y su país, todo esto para sorpresa del Pentágono y de Seúl, que se desayunaron con la noticia solo a través de los medios.

Dice Trump que los ensayos militares son muy caros, cuestan mucho dinero, dice él que quiere construir un muro con la frontera sur que costará millones de dólares.

Trump rompió el Pacto de EE.UU. con Irán

Fíjense si nada de eso responde a la lógica, que Obama firmó un acuerdo con Irán para tener un control internacional del programa nuclear del país persa. Ese acuerdo era estricto y vigilaba cada paso de los iraníes con respecto a un programa para desarrollar la energía nuclear con fines pacíficos. 

Trump dijo que no era suficiente, y sacó a Estados Unidos de ese acuerdo, en detrimento de los ruegos de Europa para que no saboteara el acuerdo que Washington tejió bajo otra administración.

Entonces, rompo el acuerdo con Irán porque mienten y seguro construirá el arma, dice Trump y sus belicosos asesores, y ¿entonces hace las paces con Kim, sin exigirle concretamente que desnuclearice?

Ya se los dije el lunes, si le hubiese yo hecho este cuento hace tres meses no me hubiesen creído. ¿Qué queda entonces? Trump feliz, en ese mundo que él construye en que siente que ha hecho un gran acuerdo, prefiere olvidar que se añade problemas en casa porque darle la espalda a Canadá y decir que confía en Kim Jong Un no cae bien en Estados Unidos. Ahora, salgamos de esta historia Kim-Trump que ha tenido casi tanta cobertura como la boda de Megan Markel y el príncipe inglés Harry.

El arsenal nuclear de Corea del Norte garantiza su seguridad

¿Es realmente Corea del Norte ese enemigo que dice Estados Unidos? Recordemos que siempre necesitan un enemigo, y hay otros países con arsenal nuclear sobre los que no se habla tanto.

Hay una realidad: Corea del Norte necesita de su arsenal nuclear para existir, y responde cuando se sienten amenazados, aunque la fuerza militar, y mucho menos la nuclear, no deberían ser nunca la respuesta. 

Todo este show no cambiará nada, nadie prometió nada, y en este mundo donde se cambia de opinión con la velocidad que se tuitea, todo amaneció igual.

Pero Trump desvió la atención de la ruptura con aliados, se anota un punto como capaz cuadrar lo imposible, algo que no es real. 

Los que prefieren ver el vaso lleno dicen que al menos las tensiones disminuyen, veremos si mantiene su palabra y este coreografiado encuentro termina en algo que beneficie realmente a alguien.

Cristina Escobar

Periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana y Canal Caribe

Un comentario sobre “Cumbre Kim-Trump: mucho ruido y pocas nueces

  • el 14 junio, 2018 a las 8:07 am
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    Corea se aflojó vajo la presión de China y Rusia que le negaron apoyo: esto es traición de ambas partes que están muy comprometidas en este asunto.

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