Menú

Conciencia ciudadana: más allá de visitas avisadas

Hace unos días, unos amigos de visita en casa, residentes en una provincia cercana a la capital, me comentaban cómo vieron pintar en una madrugada con urgencia un parque de la ciudad en que viven, ante la visita al amanecer de un alto dirigente.

Después, la colega Maray Suárez, abordó aristas de este mismo tema, y quiero volver sobre él, porque no es un hecho aislado, sino práctica recurrente la de mostrar una realidad que no existe del todo, ante las visitas e inspecciones del nivel que sean.

Usted seguro que ha sufrido esa triste experiencia, porque la comunidad en que reside lleva años reclamando que asfalten las calles, tapen los huecos, pinten los edificios, pero cuando se enteran que llegará una visita, los responsables de haberlo hecho antes, movilizan ahora los recursos que sean necesarios, y rápido le dan colorete al barrio, la empresa, la entidad estatal o lo que sea.

Esa reparación urgente, se agradece si se hiciera con calidad, pero en la mayoría de las ocasiones no ocurre, porque cuando la visita vira la espalda se descascara la pared, vuelve el asfalto a desparramarse, y todo ello tiene un costo político, porque esta práctica nada tiene que ver con los principios éticos y morales de la Revolución, y eso el pueblo lo sabe.

Hay que ir a esos lugares; horas o días después de la visita, y escuchar los comentarios, irritados con toda razón. Dicen: Sí, eso lo arreglaron porque vino fulano o mengano, pero tiene que llegar sin avisar.

Eso es lo que pide la gente, pero también hay que crear conciencia, explicar una y otra vez la necesidad de no preparar nada, y que se comprenda que se debe trabajar por el bienestar del pueblo y no para los ojos de las visitas.

Contra ello se lucha, pero a veces la realidad supera a las voluntades personales y hasta las mismas indicaciones. Porque se trata de cambiar esa mentalidad de vitrina, esa voluntad de querer mostrar solo lo mejor, y no lo regular o lo negativo. Pero esto comenzará a cambiar, si los que llegan se percatan y actúan ante el teatro preparado.

También sé de los dirigentes que se salen de los recorridos programados y entran más allá de donde se les quiere mostrar, de los que se aparecen sin avisar, y eso es lo que quiere el pueblo, porque esa ha sido, es y tiene que seguir siendo práctica de la Revolución, sus líderes y sus dirigentes al nivel que sean, porque lo otro, hace mucho daño político, y bien lo sabemos los cubanos.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *