Carlos Manuel de Céspedes: Causas de su destitución

 

Las fuerzas volcánicas intuidas por Luz comenzaron hacer irrupción en la madrugada del 10 de octubre de 1868, cuando el abogado bayamés Carlos Manuel de Céspedes, al frente de unos pocos hombres proclamó en el batey de su finca La Demajagua que allí se iniciaba el primer día de la libertad e independencia de Cuba, y  convocando a sus esclavos al toque de campana del ingenio los declaró, en aquel amanecer,  hombre libres.[1]

Céspedes  desde el inició de la campaña bélica,  tenía como concepción la unión del mando civil  y militar en su persona, lo que le ocasionó que lo tildaran de ser  un dictador.  Utilizó el mismo cargo que poseía la máxima autoridad  española en la Isla, el título de Capitán General, esta acción fue modificada, debido que a los ojos del pueblo adquiría el mismo título de los  que  habían sido sus opresores  por siglos.

Desde el comienzo de la gesta emancipadora, la esclavitud,   no obtuvo  el decretó  de la abolición en una primera instancia,  pues muchos propietarios necesitaban el trabajo esclavo para poder continuar sus negocios y una medida como esta  afectaría el apoyo de la sacarocracia al movimiento que se estaba gestando. Sí los terratenientes se presentaban a las filas insurrectas  con sus esclavos estos tenían la posibilidad de emancipación pero no quiere decir que fueran libres.

El 27 de diciembre de 1868, Carlos Manuel y su gobierno oriental tomaron la decisión de anunciar un decreto respecto a la esclavitud que le dio solución definitiva dentro del campo insurrecto, este decreto no otorgó la plena libertad a los esclavos por tanto estos dependían de la participación del propietario dentro del proceso, constituyó un paso de avance. El mes de febrero de 1869 en Camagüey  se proclamó  la abolición de la esclavitud bajo una indemnización futura, todos   estos hechos por  intentar  dejar la vieja institución atrás fueron aislados,  aún no había un gobierno   que rigiera las leyes de la futura república.

Las disputas por el poder comenzaron por el intento de desplazar a Céspedes, de la suprema dirección revolucionaria y nombrar a Donato Mármol dictador. En calidad de jefe de Jiguaní, Francisco Vicente Aguilera  personalmente fue al campamento de Marmól,   en Tacajó y logró revertir la situación de caudillismo que se iniciaba.

La Asamblea de Guáimaro,inició el 10 de abril de 1869, con ella se pretendía organizar un gobierno, lograr la unidad entre los distintos jefes alzados y una coherencia a la hora de combatir con el enemigo. La  creación de una Constitución para establecer las bases de un estado nacional, a la vez, poder obtener la ayuda del exterior y darle representación legal de la nación en armas.

En esta Asamblea se crea la República en Armas, el texto constitucional tiene 29 artículos donde  se divide el poder en tres: ejecutivo, legislativo y judicial.

El poder legislativo o Cámara de Representantes: Integrado por los representantes de cada uno de los cuatro estados[2] que se dividía el país.

. Entre sus facultades legislativas se encontraban:

.Nombrar y deponer al  “Presidente  de la república ´´  y al general en jefe del Ejército Libertador.El general en jefe quedaba doblemente subordinado, por el Presidente y por  la Cámara.

.La legislación podía ser aprobada sin la definitiva sanción presidencial.

El Poder Ejecutivo: Conformado por el Presidente de la república y sus secretarios los cuales eran propuestos por el Presidente y designados por la Cámara.

 . El presidente podía designar a los embajadores, a los agentes en el exterior y la  Creación de Circulares

Se decretó  el artículo 24 de la Constitución que de hecho abolía la esclavitud, al declarar que “Todos los habitantes de la República son enteramente libres´´

La Cámara de Representantes meses después aprobaría con el veto contrario de Céspedes[3], el Reglamento de Libertos que respaldaba legalmente el trabajo forzado de los exesclavos. No fue hasta el 23 de diciembre de 1870 que Céspedes proclamó la Circular de abolición de la esclavitud contradicciendo a la Cámara que se había manifestado días después, de la Asamblea de  Guáimaro a favor de la esclavitud.

La tendencia de la Asamblea  fue limitar las funciones del poder ejecutivo para una mayor democracia debido a la experiencia aprendida del proceso emancipador de América Latina, al huir de las dictaduras se creó un monstruo,  la Cámara de Representantes – un dictador– amparado en la democracia.

El grupo de representantes del Camagüey se movía dentro de concepciones republicanas y democráticas acordes con los postulados del liberalismo decimonónico, expresada en términos tan absolutos.

Enrique José Varona, las calificarías de “ idealismo doctrinario ´´, su concepción institucionalista y descentralizadora se contraponían a un centralismo que, en su criterio, podía conducir al caudillismo y la dictadura. [4]

En Guáimaro, Manuel de Quesada[5] quedó como-General en Jefe– poco tiempo después se casa con la hermana de Céspedes, Ana,  por lo que se convierte en cuñado del mismo. La Cámara de Representantes,manipulo y creó especulaciones sobre un supuesto complot  entre el poder militar y el ejecutivo lo que conllevó a la crisis de Horcón de Najasa, zona de Camagüey, en diciembre de 1869 donde después de solicitar plena libertad para el mando militar, Quesada se vio obligado a dimitir, su renuncia fue aceptada.

Céspedes acepto lo acordado pero apoyándose en sus prerrogativas como Presidente determinó que Manuel de Quesada fuera su nuevo agente en el exterior  sustituyendo a José Valiente.

El 20 de abril de 1872 en Naranjo, Mayarí,  la Cámara aprueba la Ley de Reorganización Militar  con el veto contrario del Presidente. Céspedes con sus intervenciones en las campañas militares creó  ciertas enemistades con algunos jefes militares, ese año destituyó del mando de la división de Cuba a Máximo Gómez y le dio el cargo a Antonio Maceo.

  Desde un principio, Céspedes concebía la estructura del sistema creado como una unidad donde todo trabajaba por un líder que velara los asuntos militares y civiles–  él – al concebirlo desde esa perspectiva, creía que todas las operaciones debían ser aprobadas y coordinadas a través de su persona, así como responder a las decisiones que se tomasen por la más alta dirección del movimiento revolucionario.

Para una parte de los jefes militares, Céspedes carecía de conocimientos para dirigir a las tropas y coordinar planes de los cuerpos de ejércitos.[6]

Las  condiciones para la destitución de Céspedes se cocinaban, pero no eran suficientes para alejar al que comenzó la lucha de liberación nacional, abolió la esclavitud y abogaba por una mayor radicalidad de la guerra, aún faltaba el  hecho esencial que hiciera remover todos los conflictos latentes.

En 1869 se hizo el cargo  de  vicepresidente del  gobierno previendo que si algo sucediese con el Presidente este lo sustituyera, el puesto lo ocupo  Francisco Vicente Aguilera.

 Céspedes al saber que la emigración está dividida entre los seguidores de Miguel Aldama (la burguesía esclavista liberal) y Manuel de Quesada, las disputas se trataban de enfrentamientos por el poder, no ayudaban a ganar la guerra, al contrario, entorpecía el envió de recursos, para solucionar los conflictos existentes entre estos dos grupos se envía a Francisco Vicente Aguilera.

Céspedes,  convencido de la incapacidad del grupo Aldamista toma la decisión de apoyar a Quesada, quien se manifestaba con una ostentación y autoritarismo cada vez mayores.

Dio por terminada la gestión de Aguilera y Ramón Céspedes, y nombró agentes confidenciales a Manuel de Quesada  y a Carlos del Castillo (enemigo de Aldama)[7].

Las relaciones del  grupo Aldamista y el presidente fueron de gran hostilidad lo que generó a crear más conflicto entre la endeble unidad de los cubanos.

La motivación de Céspedes para el retorno de Aguilera era que cada vez se agudizaba el conflicto entre el poder legislativo y el ejecutivo. Al no regresar Aguilera debido a que su sueño era hacer una gran embarcación con recursos para Cuba hizo posible que Céspedes declarara concluidas sus funciones en el exterior. Aguilera siempre había apoyado a Céspedes, ante este hecho le quita su apoyo y dejó el camino a la Cámara para proceder en la deposición del Presidente.

El 11 de mayo de 1873 cae en combate Ignacio Agramonte quien jamás, permitió un movimiento en contra del Presidente ni admitió la menor crítica a su persona,  por encima de cualquier conflicto que Agramonte pudo tener con Céspedes la independencia y la unidad dentro de las filas mambisas estaba por encima de todo. La muerte de Ignacio constituyó un golpe para las filas del ejército y favorecería las acciones que luego se llevarían a cabo en contra del Presidente.

La poca comunicación entre los miembros de la Cámara y el Presidente, producto de las condiciones de la guerra y de hallarse la mayoría de las veces distantes uno de otros, lo que favorecía los malos entendidos, fortaleció en la Cámara la idea de que Céspedes se excedía en sus funciones y aspiraba a ejercer un poder omnipotente y dictatorial.[8]

Para Céspedes en el legislativo se fraguaba una conspiración no solo para deponerlo sino más bien para pactar con España. El presidente veía como la principal figura en la Conspiración a Salvador Cisneros Betancourt, lo cierto es que muchos de los más fervientes anticespedistas fueron consecuentes independentistas.

El 27 de octubre de 1873, reunida la Cámara en el campamento Bijagual y con el respaldo de 1500 hombres al mando del general Calixto García, acordó deponer a Carlos Manuel de Céspedes del cargo de presidente de la república. Este acató la decisión cameral con ejemplar dignidad, y rechazó el ofrecimiento de sus partidarios de oponerse militarmente a ella.

Céspedes era el símbolo de la independencia; su deposición por la Cámara resultó para las masas un golpe inexplicable. Con esta destitución, la burguesía esclavista occidental, representada por los Aldamistas, y los terratenientes centro – orientales, representados por Cisneros, colocaban a la dirigencia civil revolucionaria fuera de la influencia de los sectores populares.

A partir de ese suceso se demostró el peso político que tenían los militares dentro del gobierno lo que conllevó a futuras sediciones militares. Céspedes no estaba tan lejos de la equivocación cuando pensó que la Cámara quería un trato con España, se adelantó a 5 años de guerra, la Cámara[9] no hizo nada para convertirse en la guía ideológica sino se autodisolvió contribuyendo al Pacto del Zanjón en 1878.

 

 

 

 

 

[1]Jorge Luis Acanda , Jesús Espesa. La Preocupación Ética. Apuntes de un curso 2005-2006, Aula Fray Bartolomé de las Casas. 4ta edición 2014 ( Frase de Cintio Vitier ) pág. 42

[2] Se dividía en Oriente, Camagüey , Las Villas y Occidente

[3]La Aplicación de la Tea Incendiaria por parte del Presidente, como recurso necesario para destruir la riqueza que podía sustentar al poder  colonial, devino en contradicción con el criterio de algunos dirigentes camagüeyanos que en un primer momento no estuvieron de acuerdo poco después la orden fue acatada.

[4] Colectivo de autores. Las luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales 1868-1898. Tomo II Primera parte. Instituto de Historia de Cuba. Editorial , Félix Varela , La Habana,2006

[5] Manuel de Quesada tenía discrepancias con la Cámara sobre la forma de conducir la guerra y las trabas puestas por esta para su desarrollo.

[6] Ibídem

[7]Ibídem  pág. 73

[8] Ibídem pág. 95

[9]no fueron todos los miembros del legislativo. Salvador Cisneros Betancour estuvo en desacuerdo con la disolución de la Cámara

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