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Bolsonaro: cuando las malas intenciones se disfrazan de buenas

Bolsonaro: cuando las malas intenciones se disfrazan de buenas

Los cubanos siempre hemos tenido el desafío de ser lo suficiente astutos para distinguir cuando las malas intenciones se presentan disfrazadas de buenas; me viene a la mente ahora un ejemplo del cual casi ya no se habla, pero que me ayuda a explicarme: la aún vigente Ley de Ajuste Cubano y la derogada política de Pies secos y Pies mojados, Estados Unidos se mostraba como la nación que le abría los brazos piadosos a los cubanos que, según ellos, y este era el discurso, “huían” de un régimen opresor, y cualquiera con dos dedos de frente se preguntaba: bueno… ¿si son tan humanos por qué no respetaban los acuerdos migratorios, daban las miles de visas prometidas y no obligan a quienes querían partir echarse al mar? Era obvio que poco les importaba la vida de los cubanos, en verdad querían un drama para manipular, para vilipendiar a Cuba y crear una crisis que podría darles el pretexto para generar peores consecuencias.

¿Por qué tomo este ejemplo? Pues porque me recuerda mucho la actitud del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, en medio de toda esta situación que se ha dado con el programa Más Médicos. Bolsonaro no ha escatimado palabras para ofender y denigrar a los médicos cubanos, y resulta que ahora pretende echar abajo las bases del programa porque quiere mejores condiciones para esos doctores que tanto difamó. El futuro mandatario no está mal asesorado y sí miente al profreso, sabe que los médicos cubanos están muy lejos, pero muy lejos de ser esos esclavos que él dice, como también sabe hacia dónde van esos recursos que Cuba recibe por su participación en Más Médicos, él sabe que se destinan a gastos sociales, sobre todo, a aliviar los enormes montos que el gobierno cubano pone a disposición de la salud pública. En Cuba no pasa como en Brasil, que los millones de dólares impunemente paran en manos de políticos corruptos, muchos de los cuales apoyaron su campaña y le limpiaron el camino hacia el poder.
Bolsonaro simplemente quería esto que ha ocurrido: dinamitar el Programa Más Médicos, pero no quería aparecer como el responsable y puso en una posición inaceptable a una contraparte, qué él sabe que funciona de acuerdo a principios, para que fuera esta quien diera el paso, una estrategia políticamente hábil, pero moralmente cobarde. Y quería deshacerse de Más Médicos porque este programa no tiene nada que ver con el futuro neoliberal que él desea ofrecerle a Brasil. ¿Qué podríamos esperar de un político que ha mostrado tanto desprecio hacia los pobres, hacia las minorías, que pretende venderle la riqueza del país a los privados, que ha prometido echarle más tijeras a los gastos sociales? ¿Era lógico esperar que este hombre mantuviera una iniciativa como esta? No, los votantes de Bolsonaro, por lo general, no son los que se atienden con los médicos cubanos, no son los que pierden con esta situación.
Jair Bolsonaro, ha demostrado ser un hombre capaz de cometer graves errores, de caer en torpezas políticas como esta, que ni Temer fue capaz de cometer. Recuerdo ahora el irónico caso de la ciudad de Ponta Grossa, donde Bolsonaro recibió el 74% de los votos, y ahora, pierde el 75% de sus médicos. Posiblemente estemos viendo el preludio de lo que será su mandato, de quienes serán sus principales víctimas y de cuántos se arrepentirán de su decisión cuando echaron su voto.

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