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La Arteriosclerosis: falsos mitos

La Arteriosclerosis: falsos mitos

La arteriosclerosis es una patología muy desconocida entre la población, pero está relacionada con casi 1 de cada 2 muertes que se producen al año en España. Se trata de una enfermedad de los vasos sanguíneos producida por un acúmulo de grasas en la pared de las arterias. La detección precoz y la prevención son básicas. Ante la falta de conocimiento y los mensajes erróneos, la Sociedad Española de Arteriosclerosis advierte sobre los cinco falsos mitos y tópicos de esta patología.

Arteriosclerosis

Arteriosclerosis

La arteriosclerosis es una enfermedad de los vasos sanguíneos producida por un acúmulo de grasas en la pared de las arterias, que hace que la sangre circule con mayor dificultad y aumenta el riesgo de producir obstrucciones.

Es la causa de patologías tan graves y prevalentes como el infarto de miocardio y los accidentes cerebrovasculares, de ahí la importancia de cuidar nuestras arterias.

De hecho, en España casi la mitad de las muertes que se producen cada año están relacionadas con la arteriosclerosis, con el agravante de que durante su desarrollo no produce sintomatología.

Al ser una enfermedad grave y “silenciosa” es fundamental difundir su conocimiento entre la población general, así como dar pautas adecuadas para su prevención.

Conscientes de que en estos momentos existen muchos malentendidos en lo que respecta a qué es, cómo se previene y cómo se trata la arteriosclerosis, los profesionales de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) ha decidido aclarar algunas cuestiones básicas sobre la patología y desmentir algunos tópicos.

Cinco mensajes erróneos sobre la arteriosclerosis

1. El colesterol es solo cuestión de cifras

Falso. Para una mejor valoración médica de las cifras de colesterol y el resto del perfil lipídico (triglicéridos, colesterol- HDL y colesterol – LDL) deben tenerse en cuenta los diferentes factores de riesgo (hipertensión arterial, dislipemia, diabetes, sedentarismo, antecedentes familiares de sufrir problemas de corazón, etc.).

Una simple cifra de colesterol aislada aporta poco; el médico debe valorar el riesgo vascular de forma global en los pacientes afectados por el aumento de colesterol.

Foto: EFE/Bernardo Rodríguez

Foto: EFE/Bernardo Rodríguez

2. La arteriosclerosis es una enfermedad que afecta solo a las personas de mayor edad

Falso. En la actualidad, un alto porcentaje de la población tiene factores de riesgos cardiovasculares que favorecen la aparición de arteriosclerosis a una edad menor (40-50 años) de la que era habitual en el pasado. La arteriosclerosis puede detectarse por medio de pruebas diagnósticas no invasivas antes de que aparezcan los síntomas o de que provoquen complicaciones como el infarto de miocardio.

3. Las mujeres y hombres no deben cuidarse de igual forma para disminuir las enfermedades cardiovasculares relacionadas con el aumento de colesterol

Falso. Según los últimos estudios, en España, la patología cardiovascular es la responsable del 24,6% de los fallecimientos en hombres, y del 22,5% en mujeres; por ello creemos que los cuidados cardiovasculares deben ser evaluados de igual forma tanto en hombres como en mujeres desde una temprana edad.

4. No es seguro disminuir el colesterol hasta cifras muy bajas, va en contra de la seguridad cardiovascular

Falso. Según las últimas investigaciones científicas es seguro disminuir los niveles de LDL- colesterol hasta niveles de menos de 10 mg/dl en los pacientes que ya han sufrido una enfermedad cardiovascular, como el infarto de miocardio, el ictus o la enfermedad de las arterias de las extremidades inferiores, mediante un tratamiento farmacológico sin efectos adversos desde punto de vista cardiovascular o cerebrovascular.

5. La dieta mediterránea se circunscribe al aceite de oliva y el pescado, es cara e imposible de seguir y no disminuye el riesgo de arteriosclerosis

Falso. Es importante conocer que la dieta mediterránea está basada en un elevado consumo de diversos productos: cereales no refinados, legumbres, frutas, verduras, frutos secos, bajo consumo de cárnicos, bajo consumo de lácteos, así como también del aceite de oliva y del pescado, principalmente.

Aceite de oliva, pilar básico de la dieta mediterránea. Foto: EFE/Marta Pérez

Aceite de oliva, pilar básico de la dieta mediterránea. Foto: EFE/Marta Pérez

La dieta mediterránea, baluarte de dieta cardiosaludable de muchos países europeos, previene las enfermedades cardiovasculares. Una prevención que hay que acompañar de otras medidas de estilo de vida cardiosaludables, como el mantenimiento de una actividad física adecuada a las condiciones de cada persona.

(Tomado de EFE)

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