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Apostando por los valores en la sociedad cubana

Apostando por los valores en la sociedad cubana

Siempre que hacemos un comentario muchos televidentes escriben a nuestro correo disímiles opiniones, todos muy respetuosos. Confieso que cada uno recibe y reconoce como necesaria nuestra sección, en cambio otros preguntan para qué seguir insistiendo en problemas que perduran y casi nunca se resuelven.

Hoy le pregunto a todos esos televidentes a los cuales agradezco nos escriban, porque son ustedes precisamente la retroalimentación para continuar nuestra labor, ¿cuándo están enfermos o cuando tiene a algún familiar enfermo, usted no hace nada por mejorar?, deja de creer en un hijo cuando le falla en preceptos cívicos que usted le enseñó?, ¿cuándo se le rompe un equipo electrodoméstico lo arregla o sencillamente lo hecha a un lado porque puede volver a romperse?

Así serían incontables las preguntas que haría y estoy segura a cada una usted respondería que “NO”, que buscaría aliviarse, que creería en su hijo de nuevo, que arreglaría el equipo. Porque la vida es de lucha constante, de intentar lograr lo que no se puede un día, de no colgar los guantes y de apostar por más para cada ser humano no sólo en Cuba, sino en el planeta.

Sólo que esta lucha cívica, de valores es colectiva, es de usted, de su vecino, del que camina a su lado que no conoce, del funcionario estatal, del dirigente. Es una lucha de todos por todos, por eso apuesto por no pensar que ¿para qué hablar, denunciar, decir, si todo seguirá igual?

Un tema del que se habla mucho es el de la sensibilidad. Antes cuando veíamos a una mujer embarazada en una cola se le cedía el turno para que comprara, esto llegó a hacerse tan cotidiano que se hizo ley ante la sociedad.

En las guaguas, por ejemplo, desde hace mucho tiempo están los asientos para mujeres con niños, discapacitados y mujeres embarazadas.

En mi juventud, nadie en un ómnibus se sentaba en esos asientos y si lo hacía no más se montaba un anciano o una embarazada se levantaba rápido y con amabilidad se lo daba.

Hoy mujeres embarazadas como Yanisbel nos escriben para que hablemos de ello, porque dice se ha perdido la sensibilidad, la caballerosidad, algo que es muy cierto.

Pero existen muchos más que apuestan por recuperarla, por eso no podemos cansarnos, dejar de decir, porque hoy se llega a unos pocos, mañana a otros y así la fila de los que apuestan por rescatar valores, crece para bien de nuestro país.

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