Ante la contaminación sonora: ¿oídos sordos?

El tema de hoy se centra en la contaminación sonora, a propósito de ver la fiebre de bafles ambulantes a los que no me voy a referir. Dedicaré este tiempo a las plataformas festivas en lugares céntricos donde residen familias.

El ruido está considerado en la actualidad como una de las principales fuentes de contaminación ambiental y un problema de salud a nivel mundial.

Varios estudios han confirmado que la exposición a altos decibeles provoca daños como la pérdida progresiva de audición, irritación y cansancio que causan disfunciones en la vida cotidiana, interferencias en la comunicación, perturbación del sueño, entre otras secuelas.

contaminación sonora
Foto: Internet

El período vacacional se vuelve pretexto para poner tarimas o plataformas con música en cualquier lugar, sin tener en cuenta en muchas ocasiones a quienes puede afectar.

Una tendencia amparada por el programa de recreación local. Y algunos funcionarios no quieren entender que la contaminación acústica es una indisciplina social.

Más si le agregamos a ese ruido el que casi siempre los operadores de sonido o DJ deciden qué se pone, cómo se pone y a qué volumen se pone la música. Esto no solo tiene que ver ya con la educación, sino también con los elementos que rigen la política cultural del país.

La Oficina de Regulación Ambiental y Seguridad Nuclear en Cuba indica que las actividades recreativas no pueden ir en detrimento del descanso de otras personas que no están involucradas en las mismas.

Por otra parte, existe un grupo de trabajo nacional presidido por la ministra del CITMA. Aún así, muchos lugares violan lo establecido.

A propósito del tema nos llamó y escribió una televidente, desesperada por lo que sucede en su municipio de residencia. Niurka nos escribe desde Morón, municipio de Ciego de Ávila.

En su misiva esta televidente se queja de que desde el cuatro de Julio, justo en medio de una de las calles más céntricas de Morón, una plataforma con música y un DJ recrean en el verano y molestan en las noche hasta altas horas de la madrugada a muchos vecinos que viven a su alrededor.

Los moradores del Edificio Ritz ubicado en la Calle Martí, entre Felipe Poey y Carlos Manuel de Céspedes, se han quejado a todas las instituciones gubernamentales y estatales que tienen que ver con el tema.

Dicha plataforma obstruye una de las calles más transitadas de Morón, allí en esa misma cuadra se encuentran ubicados la terminal de Ómnibus Nacionales, el Policlínico Comunitario Sur, la Farmacia Sur, Parqueos de la oficina central de ETECSA, además de los vecinos de la zona, más de 30 viviendas.

Pero lo relevante es que justo cerca de allí existe una Plaza alejada de viviendas conocida por todos, como Plaza la Victoria.

Un lugar donde se podría conjugar de manera excelente el disfrute del verano con el respeto a vecinos e instituciones que se ven afectados por esta música, que no sólo hace daño a la tranquilidad y el respeto ciudadano, sino que además viola, a luz de todos, principios de una sociedad revolucionaria.

Un ejemplo? Hasta hace pocos días, la Bandera Cubana era usada como telón y además enrollada en las noches como si fuera un pedazo de tela común. Además, esta modalidad recreativa, argumenta ella, genera basura y desechos sólidos que permanece allí por días.

Claro que esta no es sólo la queja de una vecina. Todos los que residen en esa zona del municipio avileño se han quejado a las instancias que tiene que ver con el problema. Resultado: oídos sordos.

La contaminación sonora hoy incide también sobre la formación de valores en nuestros hijos.

No es recrear por recrear, potenciando mensajes vulgares en la música que se pone o incentivando al consumo de alcohol cuando en estos mismos espacios se hacen rifas para ganar una botella de ron, sin importar que quien la gane sea menor o mayor de edad.

Ojo a los gobiernos locales, las instituciones de cultura. Nuestro país ganó hace muchos años educación gratuita, instrucción; no creo que sea justo echar por la borda lo conquistado.

2 comentarios sobre “Ante la contaminación sonora: ¿oídos sordos?

  • el 10 agosto, 2018 a las 2:42 pm
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    Lastima que una periosista de tanto renombre como usted se deje guiar por el criterio que emiten unas personas, y no contraste esa informacion con la realidad de lo que sucede en el municipio Moron, donde lo que primo en su reportaje fue la falta de etica en el tratamiento informativo, sin verificar la veracidad de los hechos, habria que preguntarle a los jovenes que cada noche se reunen en ese lugar que piensas, esos que cuando van a consumir ese producto cultura que usted critica, ven una bandera cubana, el logo de la UJC, los miembros del proyecto con puloveres del Che. Cuando se hacen rifas y los ganadores son menores de edad lo que se le entrega son refrescos, pero es mas facil la critica facil y sin argumentos que la investigacion profunda que verdaderamente nos haga avanzar en esta sociedad socialista que estamos edificando……..

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    • el 13 agosto, 2018 a las 1:08 pm
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      Considero que el artículo está muy bueno y no encuentro falta de ética por la reportera Maray Suares, pienso que se tienen que crear espacios para la juventud, por supuesto respetando la convivencia y tranquilidad del vecindario, creo que el criterio de esas personas que se están quejando por que le molesta el ruido también hay que escucharlo y respetarlos.

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