Pintura cubana desde Ecuador a la sala Joan Miró en París

El pintor cubano residente en ese país, Luis Alberto Ruiz Saavedra, expondrá en la sala Juan Miró de la Unesco, en París, a partir del 23 de mayo próximo, con obras dedicadas a la mujer latinoamericana.

Las embajadas de Cuba y Ecuador en Francia también recibirán su obra, en el país que reconoció a grandes cubanos de las artes plásticas como Wifredo Lam.

Su presencia en Francia, dijo, se debe a una invitación del Grupo de América Latina y el Caribe emitida ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que le permitirá exponer durante las Semanas de América Latina y el Caribe en la instancia multilateral y en Francia, hasta el venidero 8 de junio, según afirmó Cubasí.

Dedicada a la mujer latinoamericana y caribeña, 20 piezas, acrílicos sobre lienzo de gran formato, componen la exhibición, que no solo permanecerá en la sala Joan Miró, sino que prevé recorrer otros espacios en el país europeo, donde se ubica la sede de la Unesco.

Al respecto aclaró que parte de la exposición estará el día 6 de junio en la embajada de Cuba en parís, mientras que el resto se presentará el 8 en la sede diplomática de Ecuador.

Por interés del gobierno francés, es posible que también las pinturas se muestren en otros locales, como en la sala de la diáspora del Centro Pompidou, adelantó.

“El título es coherente con la muestra pictórica, pues expresa lo salvaje de estos tiempos en el camuflaje de los conceptos ‘progreso’ y ‘desarrollo’, cuando persiste un conflicto por intereses de clases y la mujer latinoamericana y caribeña sobrevive con su entereza e inevitable presencia, vital para continuar pariendo con un nuevo grito, ‘El Otro Grito“, explicó.

La Otra Silla, La Otra Guernica, El Otro grito, La Otra Jungla y Desafío a la Injusticia, son algunos de los títulos, expuestos anteriormente en la Alianza Francesa en Ecuador y que lleva a París, a donde viajará el venidero 23 de mayo.

De manera pausada, pero con firmeza, el pintor de 60 años, radicado en Ecuador desde 2009, insiste en la relevancia de rendir tributo a las féminas de la región.

“La mujer siempre tiene voluntad de no rendirse, mucho menos cuando se refiere a la defensa de sus hijos y sus convicciones. Esto representa un modesto y sencillo homenaje a la mujer, desde mi visión. Todos sabemos lo que significa, sin ella no hay vida”, recalcó.

Según señaló, la oportunidad de exponer en tan reconocido lugar significa un sueño de muchos años, ‘un sueño con los ojos abiertos’ y constituye también un homenaje a uno de sus maestros, el pintor cubano Wilfredo Lam, cuya influencia se observa en la labor de Saavedra, como firma sus pinturas.

Asimismo, aprovechó para agradecer la colaboración de instancias que lo apoyaron para llegar a este punto como la Universidad Central de Ecuador, donde trabaja como profesor titular, la representación diplomática de La Habana en Quito, a través de su embajador, Rafael Dausá, y la ministra consejera, Mercedes de Armas, amigos cubanos y ecuatorianos.

En tono un poco bromista, aseguró que sus primeros ‘garabatos’ los hizo cuando tenía cuatro o cinco años y recordó a sus profesores de hace cinco décadas, quienes lo impulsaron a seguir adelante, ‘si quería exponer donde estaban las obras de Lam’.

Hoy, 50 años después, sus obras, que revelan una profunda cubanía y contienen rasgos de la religión yoruba, de la africanidad establecida en el archipiélago caribeño y sus orishas, se preparan para viajar a París y ocupar un espacio relevante en el arte mundial.

No sé si los orishas están en mis pinturas o yo estoy en mis pinturas con los orishas. Esa es una cultura que fortalecido la identidad cubana’, aseveró.

Algunas de las pinturas de Luis Alberto Ruiz Saavedra

Al respecto, recalcó que en sus pinturas siempre habrá detalles yorubas, en la formas, en el color, en las líneas, ‘porque es parte de lo que soy, cubano, latinoamericano. ¡Pero que dicha es ser cubano’!

Cuando parece que la entrevista terminó, Saavedra continúa contando anécdotas y comparte sus nuevos sueños, porque en su caso, la vida lo ha premiado y muchos de sus anhelos, aunque ha esperado hasta décadas, son hoy una realidad.

Una de sus próximas metas, el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, donde le han dicho que se ubica su obra: Silla para Eleguá.

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